24 feb. 2013

Las nuevas maneras de estudiar las aperturas de ajedrez.



Cada día se publican en Internet unas 20 partidas muy bien comentadas y analizadas sobre diversos esquemas de aperturas. Una simple recopilación de bases de datos de una semana sólo en ruso, inglés, alemán y castellano sobre partidas en que algo interesante apareció en aperturas, me significó reunir 1400 partidas, con una tarea tremenda para escoger que publicar en los Bucaneros Especiales. Además todo parecía interesante.
Me acordé entonces de lo que me comentaba el GM Gipslis de que cada vez que configuraba la parte de táctica de la Revista Ajedrez publicada por él en Riga por esos años 1980s, le significaba revisar unas 400 partidas para elegir las 20 posiciones que presentaría en esa revista quincenal. Esa era la época anterior al Chessbase. Ahora habría que revisar unas 5000 para seleccionarlas. Aunque como en el Internet aparecen muchas selecciones de posiciones tácticas, habría que revisar al menos unas 500 ya seleccionadas, para que cada quince días presentar 20 muy buenas. Bastaría revisar las 20 que eligen en “64” de Rusia, unas 40 que aparecen en el Chess lIfe and Review, unas 40 que aparecen en Chess Vibes Training, otras 20 de Chess Evolution, y así, otras 10 o más colecciones. Muchas se repetirán, pero fácil uno recopila unas 500 y luego clasificarlas en instructivas o resultados de blunders o temas no muy relevantes. Pero como de hecho son ya producto de selecciones, todas las 500 serán importantes. Si eso pasa con las posiciones tácticas, con las variantes de aperturas, la cosa es peor.
Si eso es para publicar, ¿Qué será para estudiar variantes? Pues se han tenido que cambiar paradigmas pues las viejas recetas de aperturas no funcionan igual con la sobrecarga de información. Requerimos aprender a manejarnos en este Sindrome del Pajar. Aquí lo importante es separar lo verdaderamente importante de la paja y eso es tan difícil como aprender cualquier variante. Una labor muy dura que si no se hace bien, significará gastar mucho de nuestro valioso tiempo dedicado al ajedrez en cosas no relevantes.
No se deben leer buenos libros, solo hay tiempo para estudiar los mejores, dice un buen adagio entre los pedagogos. Pues la cosa es así, en el ajedrez no hay tiempo para ver buenos ejemplos y modelos para jugar ajedrez, solo para los mejores. ¿Pero como separarlos? Ahí está la clave de porque unos entrenadores son buenos y otros los mejores.
Los famosos entrenadores como Dvoretsky lograron gran fama por saber separar el material bueno para entrenar del material excelente. A veces no es tanto como enseña, sino que es lo que enseña. Pero más bien las dos cosas, que enseña y enseñarlo bien. Por supuesto hay varios métodos que han propuesto los entrenadores. (Extracto de Bucanero Especial de Ajedrez 1).