2 jul. 2007

Maxim Sorokin 1968-2007


Gran Maestro y notable entrenador
El Gran Maestro Max Sorokin murió el 30 de junio de 2007, de lesiones sufridas en accidente del automóvil que ocurrió al regresar de trabajar con Sergey Rublevsky en el match de candidatos de Elista. Se habla de que el autobús donde viajaban otros jugadores también se accidentó pero de manera más leve. Según la radio parecía como si fuera a sobrevivir, pero no fue así. Scherbakov hace un relato muy sentido de Sorokin en el sitio web http://www.chesspro.ru/; además en http://www.worldchessmexico.blogspot.com/ también se hacen remembranzas de búlgaros que convivieron en Argentina con él. Sorokin vivió varios años en Argentina, creo recordar que entre 1993 y 1998. Pero regreso a Rusia a seguir trabajando como entrenador. Scherbakov lo definió como una persona que vivía más para los otros que para si mismo. En Argentina se destacó por entrenar a la estrella juvenil Hugo Spangenberg y luego decidió casarse con la mamá de su pupilo. Pero en alguna forma regreso a Rusia. Luego entreno a equipos femeniles en Rusia, pero de alguna manera no lo apreciaron y viajó a la India donde fue fundamental para el desarrollo del ajedrez allá. A Rublevsky lo apoyó como second en diversas ocasiones y muchos rusos coinciden que destacaba más como entrenador que como jugador. Trabajó en la elaboración de varios manuales y dio clases también en Kalmikia, por lo que el recorrido de Elista a Volvogrado, su fatal camino, era habitual para él.
Realmente a muchos sorprendió la noticia y muchos sitios webs no se han dado por enterados.
Hablaba y escribía en español, pero son poco conocidos sus comentarios en castellano. Un amigo búlgaro mutuo dice que preparará algún material de Sorokin y sus clases para que pueda ser recordado en Iberoamérica.
Pocos buenos entrenadores hay, no más de 300 según la FIDE, y el mundo ha perdido una excelente persona y un eminente entrenador. No siempre bien apreciado, como suele suceder.
En un blog de un viejo amigo de Sorokin se lee esta recomendación:
Abrace a sus amados hoy, mis amigos. Escríbale a un viejo amigo que usted ha permitido se haya alejado. La vida es corta e imprevisible.