19 jun. 2009

Spassky y su mejor torneo.


Recientemente en el blog de la GM Susan Polgar, que yo leo avídamente todos los días, colocaron como trivia el cuadro del Torneo Internacional de Bucarest 1953 que ganó el entonces mentor de Spassky, el Gran Maestro Alexander Tolush. Ese fue su debut internacional de Boris Vasilievich Spassky a escasos 16 años de edad. Pero 20 años más tarde, en 1973, Boris Vasilievich logró un impresionante triunfo al ganar el campeonato nacional más fuerte de la historia de la URSS. Fue un éxito impresionante, máxime que apenas en 1972 había perdido su match con Fischer, donde Spassky se convirtió en el primer soviético que perdía la corona mundial de ajedrez ante un extranjero, rompiendo así una hegemonía de más de 24 años.
Muchos hablan de que Spassky tuvo un gran triunfo al ganar el Torneo de Santa Mónica 1966, o sus triunfos en los Torneos de Candidatos de 1965 y 1968, que por ser a base de matches, pues eran de un tipo de competencia diferente al que normalmente se entiende por torneo.
Pero a mi me parecía más impresionante el evento de 1973, precisamente porque meses antes se hablaba de que Spassky estaba acabado. ¿Acabado a los 36 años? Claro que la derrota ante Fischer fue un parteaguas en la vida de Spassky, que incluso emigró de Rusia. Por cierto no hace mucho declaró que si hubiera sabido lo que pasaría en Rusia tras la desaparición de la URSS, en lugar de haberse exiliado se hubiera afiliado al Partido Comunista de la Unión Soviética.
El caso es que traigo a colación la victoria de Spassky en el Campeonato de la URSS de 1973, por motivos instructivos.
Seis meses después de su derrota ante Fischer en 1972, según cita el GM Edmar Mednis en su libro “How to be a Complete Tournament Player”, Boris Vasilievich fue entrevistado y le preguntaron a que había estado dedicando su tiempo desde su derrota con Fischer. Su contestación fue ”He estado analizando cuidadosamente cada partida del match y he hecho muchos descubrimientos. Durante el juego, ninguno de nosotros nos dimos cuenta de todo lo que era posible y los analistas han pasado por alto muchas cosas importantes”
Es obvio que Spassky analizó extensamente y profundamente sus propias partidas y sacó importantes enseñanzas. Tras ese intenso estudio experimentó un “salto de calidad”, además de liberarse de tensiones como la de la responsabilidad de ser el defensor del honor soviético en ajedrez, por lo que Spassky logró el nivel para su magnífico triunfo en el Campeonato de Ajedrez de la URSS de 1973, donde todas las grandes estrellas del ajedrez soviético participaron y se considera el campeonato más fuerte de la historia de la URSS, lo que es lo mismo que el Campeonato Nacional más fuerte de la historia del mundo. Si las notas de Fischer escritas en su preparación para el match con Spassky son muy interesantes, más aun lo son las notas de Spassky escritas tras sus análisis de su match de 1972 con Fischer. Incluso me parecen más interesantes e instructivas que las de su preparación para el match.
Se aprende más de una derrota que de cien triunfos, siempre que la analicemos profundamente y saquemos de ella la esencia de lo que paso y sirva como fuente inapreciable de información para nuestra mejora continua.
No en balde Botvinnik, el patriarca del ajedrez soviético siempre afirmaba que la mejor manera de superarse era el análisis concienzudo y objetivo, en lo posible, de las propias partidas, sobre todo las que perdimos.