15 jun. 2009

Un extraño método, el de Schlechter.


Revisando algunas notas que me enviase hace algunos años el GM Alexander Nikolaevich Panchenko para tratar de hacer algunos trabajos sobre sus métodos de enseñanza, me llamó la atención un amplio ensayo sobre lo que se llamaba un método para disminuir errores ideado por Karl Schlechter, aquel gran maestro que empatase un match por el campeonato mundial de ajedrez con el tremendo Emanuel Lasker.
Schlechter era el ejemplo mismo de la sólidez. Aunque no poseía un talento tan grande como Capablanca, fue el único que podía igualarse con él en aquello de ser imbatible.
Schlechter jugó 117 partidas de torneos internacionales entre 1912 y 1915 (a partir del torneo de Pistyan 1912 hasta incluir Viena 1915). Sólo perdió dos partidas, una con Tartakover en el Torneo de Viena de 1913 en que se celebraba el aniversario del Club de Viena, uno de los más famosos de Europa; y otra partida con Kaufmann también en Viena 1914. Aunque Lasker en su vida total tuvo un menor porcentaje de partidas perdidas que Schlechter, ese record de sólo 2 partidas perdidas de 117 partidas estaba muy lejos de los que lograba Lasker. Nadie de finales del siglo XIX se acercó, ni Tarrasch, ni Pillsbury, ni Maroczy o Rubinstein.
El record de Capablanca, iniciando en Nueva York 1915, hasta incluir Nueva York 1924, que comprende 108 partidas de competencia (89 de torneos y 19 de matches), era de dos derrotas, una con Chajes en Nueva York 1916 y la otra contra Reti, muy famosa, de Nueva York 1924.
Asi que Schlechter no sólo demostró estar a la altura de Lasker, sino ser tan invencible como Capablanca. De hecho históricamente, Schlechter debía ser considerado la transición entre la generación de Lasker y la de Capablanca.
Panchenko entonces apuntaba que el método de Schlechter, publicado en Viena por amigos que honraban al ya fallecido maestro en 1922, y que de hecho era casi desconocido fuera de Austria, era de tomarse en cuenta. A mi me parece muy parecido a lo que se llama defensas por zonas en el basquetbol, pero examinando con más cuidado y estudiando algunas partidas de Schlechter comentadas por él mismo, veo mucha similitud con las proposiciones de Shashin sobre densidad de piezas en relación al Espacio y avances con piezas siempre detrás de los peones. No obstante un artículo por el entrenador Jesper Hall sobre el ajedrez y la guerra, hablando de las batallas de Chancerville en la guerra de Secesión de los Estados Unidos y en la de Stalingrado cuando cercaron a Von Paulos y al sexto ejército alemán, me hace sentir que Schlechter se adelantó unos 30 años a las teorías militares, pero partiendo de bases que debió conocer, pues hay indicios que Schlechter estudio algo sobre las batallas del virginiano Robert E. Lee.
El caso es que cualquier método para disminuir errores realizado por un jugador tan sólido como Schlechter es de tomarse en cuenta, si bien he notado en la versión rusa que usaba Panchenko algunos errores de traducción del alemán usual en Austria, bajo alemán, como dicen unos.
Otra mención sobre un “método Schlechter” la da Geza Maroczy en su libro Végjatékok és Játszmak”, editado durante la segunda guerra mundial por Pantheon Kiadás y poco conocido en Rusia, que me tradujo en porciones mi gran amigo, el fallecido aficionado húngaro – mexicano, Janos Braun Barcz, y que no recuerdo haber mencionado a Panchenko.
Llama la atención que otro maestro austriaco de origen, el gran Erich Eliskases, iberoamericano por adopción, siempre recomendaba estudiar a Schlechter y “sus métodos”, aunque sólo en algunas notas de su libro sobre juego posicional se menciona al que debe ser considerado el más grande y acabado producto de la escuela austriaca de ajedrez.