22 feb. 2015

Los Abiertos internacionales de ajedrez en México sufren una crisis.




Se vive un fenómeno parecido al que sufrieron en España en los 90s. Entran muy pocos jugadores de México y de los países vecinos, excepto Cuba, lo que comercialmente hace que entre poco dinero de inscripción y los torneos dependen de patrocinios que cubran los gastos. En Estados Unidos los abiertos son exitosos porque son autosuficientes. Aquí en México las inscripciones nunca llegan al 50% de los gastos.
Los jugadores locales no juegan, ya que no aspiran a ninguna opción a quedar bien.
Examinando el resultado de la sexta ronda del Internacional de Pachuca vemos:  De 22 jugadores que hicieron más del 50% de los puntos, solo 3 son mexicanos y serían dos, si descontamos a naturalizados estilo FIDE. Del total de 55 jugadores participantes, casi la mitad venían de Cuba, y ya sea por títulos o gestiones personales, etc., los ingresos por inscripciones son mucho mas bajas que si hubieran sido mexicanos.
Además mucho de los gastos de organización se utilizan para atenderlos. En resumen, el evento no es nada rentable. De unos 40 mil pesos que entran de inscripciones, hay que sacar unos 200 mil en gastos. Cero posibilidad de hacerlo evento rentable. Depende en gran parte de dinero gubernamental y a larga de impuestos.
Buena gestión de quienes de parte del ajedrez logran extraerle dinero a los funcionarios, pero para el ajedrez en general es terrible la situación, pues si un torneo cerca de la Ciudad de México, donde al menos unos 200 mexicanos residentes en el DF pudieran haber participado en la sección principal y solo 10% lo hicieron, mientras que desde Cuba fueron más, un 90% de los que teóricamente pudieron participar; quiere decir que no hay bases para pensar que en un futuro cercano el evento sea autofinanciable, siempre dependerá de que los organizadores ajedrecistas sigan haciendo su excelente trabajo con los mecenas, políticos que apoyan por diversos intereses.
Lo mismo se puede decir del Carlos Torre in Memoriam y de cuanto torneo internacional abierto en México se convoque.
Mientras los torneos concentren en los tres primeros premios el mayor porcentaje del dinero en premios, solo unos cuantos mexicanos pueden optar por ellos y se convierte en que el único estímulo para jugar es por fogueo y si se tiene patrocinador. Por eso hay pocos jóvenes que han surgido en el ajedrez en México entre otras razones, pero está es básica.
En Estados Unidos lo solucionaron con premios por rangos de rating y distribuyendo más los premios, así como haciendo menos divisiones de fuerzas, sino haciendo que los grupos sean más grandes y los premios sean por rating. Esto hace que los jugadores con mucho rating, extranjeros por lo general, no se llevan más que una fracción de la bolsa. Ahora en México se llevan, los tres primeros lugares,  mucho más del 30% de la sección principal, que es lo que comparado en los torneos suizos y de Estados Unidos es muchísimo más de lo usual, que es un 7 u 8% de las entradas totales de la inscripción en la categoría.
Estos fondos de premios a los primeros tres lugares, en Estados Unidos y Europa, son de todas maneras muy atractivos porque entran muchos jugadores extranjeros de diversos países sin que tengan que recibir condiciones especiales.
En México solo juegan cubanos, son los únicos extranjeros, como en Pachuca, el 90% eran cubanos, solo uno de Estados Unidos, un Peruano y un Argentino, estos dos últimos prácticamente viven en México. O sea los únicos extranjeros que logran atraer son los cubanos, que tienen gran calidad, pero que cuestan, no aportan a los fondos.
Hay que volver a hacer torneos internacionales formales, round robin y hacer los Torneos Internacionales Abiertos copiando la distribución de premios y reglas de los exitosos en Estados Unidos y Europa, que son totalmente diferentes a los de México. Además hay que cumplir la ley, ya que se viola con los premios y como se dan a extranjeros sin ningún respeto a la reglamentación correspondiente y entran como turistas y cobran sin los impuestos de premios y sorteos que marca la ley.
Mientras no se haga de manera similar a los de Europa y Estados Unidos, los internacionales abiertos de México seguirán como hasta ahora, un 60% de mexicanos participando cuando mucho, solo jugadores de una sola nacionalidad extranjera y una cantidad exigua de participantes y menos ingresos de inscripciones que dinero de premios. O sea autosuficiencia y rentabilidad imposible para el presente y futuro, dependiendo de “favores” gubernamentales y altas probabilidades que puedan darse casos de corrupción, que con los filtros actuales es muy peligrosa…
Recuerden lo que decía Einstein: “Las crisis es la mejor bendición…” Si se hace algún cambio.