19 feb. 2015

Los documentos de ajedrez pasados a PDF y a archivos PGN.





Hay libros muy importantes de los que solo hay unos cuantos ejemplares, otros se han perdido ya para la humanidad.
Uno recuerda días aciagos para la cultura humana como los diversos incendios de la Biblioteca de Alejandría. El primer incendio legendario en tiempos de Julius Caesar, medio siglo antes de la era cristiana y el otro originado por los asaltantes de un templo en el siglo V. El caso es que desapareció.

“Dios bendiga al cobre, a la imprenta y a cualquier cosa que multiplique lo bueno que hay para que no perezca"
Goethe

Ahora todas las grandes bibliotecas han hecho esfuerzos para digitalizar los libros y todo tipo de documentos históricos, como manuscritos e incluso viejas tablillas del Nínive.
Sobre lo legal o no de digitalizar libros y documentos ha habido todo tipo de discusiones, sobre todo originadas por la política de Google y de que citando no es piratear, situación parecida a lo de “medicinas de patente”, “genéricos” y “similares”. La línea es muy fina.
Hay muchos libros importantes que no se pueden conseguir en versión impresa. ¿Entonces que se hace? ¿Se vale conseguirlos en Internet, o hay que conformarse y no adquirir el conocimiento que uno requiera? Hay medicinas que no salen a la venta por razones comerciales y podrían salvar miles de vidas hoy. Al salir a la venta dentro de un año o dos, habrán matado indirectamente a todos los que se les negó el  administrárselas por aquello de patentes. No hay libros originales, todos los autores los escriben gracias a conocimientos que aportaron otros antes que ellos. ¿Cómo establecer lo moral de un derecho de autor? ¿Por cuánto tiempo? Todos copian partes aquí y allá, y que bueno, porque van mejorando con aportes nuevos, añadidos nuevos.
Entonces ¿Copiamos, pirateamos, modificamos? Es como los programas, si shareware, freeware, etc. León Tolstoi tuvo broncas con su esposa por querer regalar sus derechos de autor. Se ha criticado a una hija del Che Guevara por querer reclamar los derechos de autor del Che.
Piratas, Corsarios, Bucaneros, ¿bandoleros, delincuentes, luchadores sociales? Los gavilleros Villa y Zapata, como decían los porfiristas, ahora son héroes sin mácula de la Patria. Una de los trabajos que más ayudaron a las mujeres europeas a fines de la edad media era la de ser copista de libros. Gracias a ellas, llegaron muchas grandes obras, como las de Aristóteles, a nuestros días, que de otra manera se hubieran perdido.
Bueno, eso digo yo. “Si me pierdo búsquenme en Andalucía o en Cuba” decía García Lorca, y yo agregaría, o en Cataluña.