1 sept. 2012

Batalla de Borodino



Cerca de la población de Borodino y cerca de la confluencia del río Kaluga y  el río Moscova.7 de septiembre de 1812 (26 de agosto según el antiguo calendario ruso).

Después de la infructuosa persecución del ejército ruso y tras la batalla de Smolensk que no evito la unión de los ejércitos rusos primero y segundo del Oeste los rusos habían decidido plantar cara a la Grande Armée para lo cual su comandante en jefe, el viejo Goleshnishev-Kutusov, había escogido por consejo de Tollla la posición de Borodino a unos 115 Kilómetros de Moscú. La posición estaba perfectamente elegida ya que como dice Carl von Clausewitz Rusia tiene muy pocas posiciones tácticas a causa de su orografia. Ahí se podrían aprovechar algunos declives para construcción de trincheras y protecciones de artillería 

Los franceses contaban con unos 133.000 hombres y 587 cañones mientras que los rusos tenían aproximadamente unos 120.000 hombres y  650 cañones. El 5 de septiembre de 1812 la avanzadilla de los franceses había capturado  Schiverdino a unas 3 millas  al sudeste de Borodino. Ya el 6, el  ejército ruso ya estaba a la vista y Napoleón se dedico a analizar la posición mientras Kutusov estaba ya posicionado en trincheras bien edificadas.  

Tras su exhaustivo análisis, pero que ahora se considera inexacto,  Napoleón decidió que lo mejor seria intentar envolver el ala izquierda de Kutusov, El día anterior a la batalla Napoleón padecía un serio resfriado que le estaba provocando serias complicaciones y esto tendría su reflejo en la batalla que estaba por llegar.
Aparentemente gana Bonaparte la batalla, pero el ejército ruso que se retira está prácticamente completo y fácil de reabastecer y preparar para combatir en sistemas de guerrillas, que luego Benito Juárez tomaría como enseñanza y diría en 1870, 58 años después de Borodino:
 “:La lucha guerrillera es la única guerra de defensa real, la única efectiva contra un invasor victorioso. Hostigando al enemigo de día y de noche, exterminando a sus hombres, aislando y destruyendo sus convoyes, no dándole ni reposo, ni sueño, ni provisiones, ni municiones; desgastándolo poco a poco. Esa es, como sabe usted, la historia de la liberación de México.”