27 abr. 2016

El libro del GM William Lombardy, Understanding Chess, maravillosamente ilustrativo.





Este GM de 78 años,  que fuera, como muestra la popular película, La Jugada Maestra” estuvo muy cerca del GM Robert Fischer en su zaga por el campeonato mundial en 1972, además fue Campeón Mundial a finales de los años cincuenta del siglo XX, estableciendo un record de los Mundiales Juveniles, pues Lombardy ganó todas las partidas que disputó al obtener su corona.
Lombardy describe muy bien la situación del ajedrez entre niños en los Estados Unidos. Siendo durante muchos años sacerdote católico en Nueva York y ajedrecista de gran preparación, es interesante lo que comenta.  El dice que se habla mucho de los beneficios que la práctica del ajedrez trae a los niños y a él, como a mi,  sorprende mucho que aquellos que más lo pregonan son como una especie de enemigos de los ajedrecistas que compiten en torneos, pero más de aquellos que ostensiblemente saben más de ajedrez que ellos. Claro que muchos apuntan su propaganda al ajedrez no con el principal interés de que más niños jueguen al ajedrez, sino más bien a que más papás se inmiscuyan en el ajedrez y contraten sus servicios.
Algunos hacen una labor muy loable y se especializan en principiantes y ya cuando los niños pasan de ser principiantes, pues sueltan a sus “clientes” y les permiten que se canalicen a tomar instrucción con instructores de más nivel, que necesariamente , son jugadores de ajedrez.
Pero hay otros que parece que se sienten dueños del niño y a cada éxito de sus pupilos se toman fotos y los ostentan como medallas suyas siendo que muchas veces esos niños progresan a pesar de ellos. Pero han sabido ganarse a los padres con halagos e incluso hacen buena labor de gestión para conseguir apoyos gubernamentales para los niños, claro, con su “instructor” pegado que a la larga saca mucho jugo también.
Ese es el medio que describe con precisión el GM Lombardy en su libro, donde uno puede observar toda la corrupción y que es exactamente igual a la que observo yo también en el medio mexicano, por lo que el libro me pareció sumamente instructivo.

Claro que también habla de los métodos de estudio y de enseñanza del ajedrez y muestra bien comentadas sus mejores partidas en una carrera de altos vuelos donde obtuvo un sitio mundial muy relevante en el ajedrez.
Pero cuando el describe la corrupción que reinaba, y seguramente sigue reinando, en el medio norteamericano del ajedrez infantil, parece que muchas de sus prácticas han sido copiadas y aplicadas en México, pero además describe otras que, afortunadamente, aquí todavía a nadie se le han ocurrido. Sería como un Manual para Viene Viene transas del Ajedrez.
El libro aparte es magnífico y muy ilustrativo en diversas maneras, lástima que no es fácil de adquirir, solo por correo con la USCF, en PDF ya circula, pero creo que el GM Lombardy merece, y necesita, que se haga un esfuerzo especial por adquirir el libro que es de los pocos que vale el doble de su precio. Ojalá muchos Viene Viene del ajedrez mexicano no lo compren, además de que ya de por si odian a los ajedrecistas que si saben, Lombardy, a pesar de ser sacerdote, les parecerá el diablo por lo que expresa de los Viene, Viene.
Pero para todo ajedrecista y profesional serio de la enseñanza del ajedrez es, como dicen por ahí, un imperdible.