3 abr. 2016

Fischer y sus jugadas maestras.




Recientemente un alumno mío me pregunto sobre mi opinión sobre el libro FISCHER: HIS APPROACH TO CHESS por Elie Agur y dije que me gustaba más el de Ronald Gross, muy poco conocido,  y sobre todo el de 60 memorables partidas.
De ese libro de 60 memorables, podía comentar mucho, pues le saque fotocopias y analizamos el GM Marcel Siniega y yo algunas ideas, anotándolas en la parte de atrás,  que estaban en blanco, para formular algunas preguntas al mismísimo Bobby Fischer. El las revisaba y ¡las tachaba y comentaba! Es el único documento que me queda con notas manuscritas de Fischer y uno de los pocos con notas muy amplias de Marcel, lo malo es que también muchas son mías.
El libro de Agur tenía muchos errores de análisis y pasaba por alto algunas cosas importantes, pero me parecía que la selección de partidas de Fischer parecía bueno y sobre todo, en un correo Fischer comentó que era como un libro de texto para principiantes en el estudio del medio juego, en base a sus partidas y apuntó otras que debía tomar en cuenta. “Mejor es el de Gross y el más malo el de Brady”. El caso es que en un tiempo use parte de su texto corregido del 60 memorables  para mis clases en la entonces ENEP Acatlán, hoy FES Acatlán, de la UNAM, donde trabajé veinte años. Ayer dos de mis pupilos de esa época, el MI Rafael Espinosa Flores y Miguel Angel Castillo Castelán, me hablaron por teléfono. Estaba considerando si aceptaba una intervención médica para sacar un pequeño recuerdo de Sumbe, pero que podía implicar otra cadena de consecuencias como las que estuve sufriendo todo marzo tras una operación dental “masiva” que me tiene agotado. Son momentos donde uno necesita un aliento de amigos. Y me llamó la atención tras de que Espinosa no se había comunicado en años conmigo, aunque Humberto Morales de la BUAP, donde Espinosa trabaja como entrenador, me había dicho por facebook que donarían libros de ajedrez para un salón de la fama en BUAP. No hace mucho, en un congreso internacional de Universidades en La Habana estuve estructurando convenios para que la BUAP, la Universidad de Camagûey y la organización Ponte Al Cien organicen cursos de capacitación, y debo decir que hace una década intervine para que la Universidad de Camaguey y BUAP se hermanaran, gracias a la cooperación de mi viejo amigo el rector Díaz Barranco, de Camaguey. El caso es que dije a Morales que si donaba mis libros sería a la UNAM, donde además de laborar, ingrese en 1965 y creo que desde 1965 a 2004 he estado ligado, incluso en años recientes, entre 2010 y 2014, estuve haciendo eventos en la UNAM relacionados con Ponte Al  Cien. Al principio, pensé que para ello era la llamada de Espinosa, pero simplemente me dijo que era para reiterarme su amistad incondicional y que si tenía problemas de salud, sabía que podía contar con él, me reitero su agradecimiento y sobre todo su fraternidad. Estaba en ese momento revisando el libro de Agur y se me vinieron a la mente algunas cosas que estudie con Espinosa y otro gran amigo Russek cuando más que mentor, era un coaprendiz con ellos, y varias cosas que señale a Espinosa cuando jugábamos un Torneo Memorial Cespedes en Bayamo, donde me decía que como le había hecho yo para jugar en una misma semana con seis GMs, con promedio de jugadas de cada partida de 50 o más y no había perdido. Señalaba que aplicaba algunas ideas del libro de Fischer. Pero siempre pensé que el libro era demasiado escueto y que era una lástima que no contó, como Bronstein con Weinstein para el de Zurich 1953, un buen escritor para que expresase todas las ideas. Agur hubiera sido bueno.
El caso es que proliferan los libros sobre partidas de Fischer y se hace ahora de nuevo, gracias Jugada Maestra, Fischer de moda.  Hay uno nuevo denominado Herencias Desconocidas de Fischer editado en Rusia y pienso que Brandreth hizo un trabajo importante en Unknown Capablanca recopilando las partidas simultaneas que dio el genial cubano. Estoy recopilando las que Marcel jugó en simultaneas, pues pienso que muchas jugadas instructivas se hacen en esas exhibiciones donde los maestros juegan más libres, mas sueltos, mas intuitivos. Si las de Fischer son muy instructivas, como las de Capablanca, las de Marcel también será interesante reconocerlas. Finalmente creo que si acabará en la BUAP mi ejemplar de 60 Memorables partidas, sobre todo la versión en fotocopia con puño y letra de notas de Fischer. Veremos el momento adecuado y si se concreta la idea.
Sobre el libro de Agur, me parece que es buen libro de texto, y quizás solo necesita algunos replanteos.
Pero las bibliografías y referencias que hace por temas puede ser una guía valiosísima para quien estructura un plan de estudios. Es sencillamente notable en la versión en ingles de Everyman.