20 nov. 2014

Los Primeros libros con los que se inicio el Movimiento Nacional de Ajedrez en Rusia.




El país que primero emprendió una campaña masiva de ajedrez para que toda la población pudiera acceder a los beneficios de su práctica organizada fue la Unión Soviética.
Uno de los personajes que trabajaron toda su larga vida para ese movimiento, fue Yakov Gerasimovich Rokhlin, nacido en 1905 y fallecido en 1996, que fue, con la dirección de Abram Yakovlevich Model, 


de la tierra de Tahl, Letonia, diez años mayor que Rokhlin, uno de los que elaboraron los planes de trabajo y enseñanza del ajedrez por parte del gobierno a partir de 1924.
Yakov Gerasimovich dejó un gran archivo de sus manuscritos a sus deudos y su enorme biblioteca quedó bajo la tutela de la Federación Rusa de Ajedrez, en donde relata los inicios del movimiento y las notas que hizo con el Gran Maestro mexicano Carlos Torre Repetto en los años de 1925 y 1926.
La Federación Internacional de Ajedrez fue fundada en 1924, pero en la Unión Soviética se consideraba una organización burguesa, y los ajedrecistas rusos se integraron mayormente con la Unión Internacional de Ajedrez de los Trabajadores, de corte marxista leninista y Rokhlin era de sus principales activistas y Torre Repetto fue convencido a que formase un capítulo de esa organización en los Estados Unidos y en México.
Pero en lo que toca a la enseñanza del ajedrez, Model pidió a Torre la redacción de lo que sería el libro que hoy conocemos como “El Desarrollo de la Habilidad en Ajedrez” . Rohklin era como el traductor oficial de inglés a ruso de Torre y una edecán, Vera Mikailova Geller le dio algunas clases de ruso. Desgraciadamente, por problemas presupuestales, muchas cuartillas tuvieron que ser dejadas aparte y el libro fue mucho más pequeño de lo planeado, como ya he apuntado antes.
Entre 1924 y 1929, se publicarían, junto al de Carlos Torre, otros libros de maestros extranjeros, como los dos libros de Capablanca, Fundamentos del Ajedrez y Mi Carrera Ajedrecística, de Emanuel Lasker, El Sentido Comun en Ajedrez, de Richard Reti, Nuevas Ideas en Ajedrez; y de autores rusos, el libro de Mis Mejores Partidas de Ajedrez de Alexandr Aliojin (Alekhine cuando se exilió a Francia en 1921, su libro se editó en 1923, cuando se esperaba aún que Aliojin regresase, pues hasta 1924 ya fue reconocido que no regresaría a la URSS), el Primer Libro del Ajedrecista (Pervaya kniga Shakmatista, Leningrado 1925) de Levenfish, Partidas Selectas (Izbrannye partii, Moscú 1925) de Fedor Duz Khotimirsky;de Piotr Romanovsky, Medio Juego (Mittel shpil, Leningrado 1929) .
Las revistas de gran tiraje como 64, fundada en agosto de 1924 y Shakhmatny Listok, fundada en enero de 1925, y las columnas en los diarios Pravda e Izvestya fueron importantes promotoras para que la población fuera estimulada a participar en la red de organizaciones del movimiento de ajedrez de la URSS. Cursos para formar instructores básicos fueron realizados, primero a nivel muy básico, de unas 200 horas, dirigido a jugadores que como competidores estuvieran considerados maestros o jugadores de primera fuerza y luego uno más especializado de 1700 horas en tres años para entrenadores. Los 32 maestros rusos que ya estaban clasificados en Rusia de los zares antes de que existiese la revolución, fueron reclutados para ser instructores y entrenadores, pero 12 se exiliaron, entre ellos Bogolyubov y Alekhine, los primeros ganadores de los campeonatos de la URSS, pero los restantes 20 se integraron a trabajar de tiempo completo y capacitaron 1300 instructores en los años de 1922 a 1925, y luego la labor de esos instructores produjo para 1935, la enorme cantidad de 133 mil instructores que laboraron en 43 mil centros de ajedrez y casas de pioneros a lo largo de la Unión Soviética. Para 1966, ya más de 240 mil personas estaban trabajando como entrenadores e instructores de ajedrez, instruyendo a 4 millones de jugadores habituales de ajedrez y 60 millones de jugadores de participación esporádica de tres o cuatro torneos al año.
Según el libro Soviet Chess de D.J. Richards editado por la Universidad de Oxford en 1965, el número de jugadores registrados va de 1000 en 1923 a 24 000 en 1924 y 140 000 en 1924. Para 1933, dos millones de jugadores eran registrados.
Al principio, entre 1925 y 1933, se afiliaron a la Unión Internacional de Ajedrez de los Trabajadores 170 mil jugadores de torneo, agrupando dicha Unión a 12 países y un total de 310 mil jugadores.
Pero después de la Segunda Guerra Mundial, el ajedrez soviético se afilió a la Federación Internacional de Ajedrez, con 4 millones de jugadores soviéticos, que se unirían a los casi medio millón de jugadores registrados por federaciones de 92 países. O sea que de los jugadores de FIDE, más del 87% eran soviéticos.
Actualmente, tras la desaparición de la URSS, los países que la formaron registran 12 millones de jugadores, más del 80% l total de jugadores registrados en los 180 países o más que forman la FIDE actual. Aunque de los que pagan por su rating internacional, Alemania registra más jugadores que Rusia, aunque menos que todos los países de la extinta Unión Sovética.
En un artículo publicado en la Revista Ajedrez en la URSS en 1952, se convocaba a un curso para instructores  en la sección de Ajedrez de la Ciudad de Leningrado de 350 horas, con conferencistas como Levenfish, Rabinovich y Romanovsky, con el libro de Medio Juego, segunda edición, mejorada de la de 1929,  del mismo Romanovsky como libro de texto y el de Carlos Torre Repetto como libro auxiliar, al mismo nivel que Mi Sistema de Aaron Nimzovich y Fundamentos del Ajedrez de Capablanca y el Manual de Ajedrez de Emanuel Lasker.
Un libro muy importante fue el de Sicología del Juego de Ajedrez (Psikhologiya shakhmatnoi igry, Moscú 1926), de los sicólogos Dyakov, Petrovsky y P.A. Rudik, que recopila los resultados de test de cinco grupos principales como test de memoria, test de atención, test de varios procesos superiores intelectuales, test de poderes de imaginación y tests para establecer el carácter emocional e intelectual general. Estos fueron realizados a los participantes del Torneo Internacional de Moscú 1925, entre ellos el GM Carlos Torre Repetto y el campeón mundial José Raúl Capablanca, que fueron los dos que más destacaron en las pruebas, seguidos del excampeón mundial Lasker y el GM Savielly Griegorevich Tartakover. Se estableció que la alguna vez popular tesis de que el éxito en ajedrez depende de cualidades que eran innatas era un mito.
Sus conclusiones y recomendaciones han sido invaluables para todos los que hemos sido entrenadores y junto a los libros del GM Nikolai Krogius, editados 50 y 60 años después, son material casi imprescindible para trabajar en el diseño de programas de enseñanza y entrenamiento.
En la revista Chess, editada en Inglaterra, en sus números de 1961 y 1962, donde se presenta un extracto de la tesis doctoral “Ajedrez en Escuelas” de B. Cafferty, en que los tests de Dyakov, Petrovsky y Rudik fueron reproducidos y ampliados en varias ciudades de Inglaterra y que si alguna persona tiene deficiencias en algunas areas intelectuales, las puede subsanar con la práctica organizada del ajedrez. La tesis de Cafferty impulsó a nuevos trabajos sobre el tema en la URSS, llegándose a publicar doce volúmenes sobre el tema en la URSS y otros 14 en diversas repúblicas de la URSS, totalizándose 22 en ruso, uno en ucraniano y otro en letón. Tras 1992, más de 20 libros sobre temas de sicología y ajedrez han sido publicados en 8 países de los que formaban la URSS.
Un libro fundamental de Yakov Rokhlin, editado en Leningrado en 1929, Ajedrez y la cultura del trabajador, (Shakmaty i Kul,trabota) cita varias recomendaciones del GM Carlos Torre Repetto sobre lo que puede hacer el ajedrez para el bienestar de los trabajadores, Rokhlin habla de los conocimientos especiales que tenía Torre, añadiendo que era egresado de la Escuela de Comercio Spencer de Nueva Orleans, donde había profesores notables que seguían las enseñanzas del economista italiano Pareto, muy reconocido en la URSS en esa época.