3 ene. 2017

De las Formulas Rusas para superarse en Ajedrez y que Magnus Carlsen y Karjakin emplearon, El Método de las posiciones previas.





Los libros de ajedrez y los archivos en bases de datos computacionales son las herramientas fundamentales para la superación en ajedrez, pero como en toda disciplina, adquirir conocimiento y desarrollar habilidades depende mucho del que y el cómo.
¿Qué libros o material hay que estudiar? ¿Cómo hacerlo?
No hace mucho escribí de uno de los mejores libros escritos en inglés: Progressing Through Chess, por el MI John Grefe. Hace poco mas de tres años, aun en vida del autor, escribí en mi blog:
Editado en 1981, este excelente libro es ya un pequeño Tesoro y merece ser más conocido por todos los que estudian seriamente el ajedrez.
Si bien desde 1981 se han publicado decenas de libros magníficos en inglés y otros muchos tantos han sido traducidos a ese idioma a partir de la rica bibliografía en idioma ruso, español y alemán; su propuesta mantiene elegante y útil vigencia más de treinta años después. Es un clásico poco conocido por las nuevas generaciones que han perdido mucho en no tener contacto con las enriquecedoras opiniones de este maestro tan especial.
En algunas conversaciones, pocos años después, Grefe comentaba que intentó estudiar ruso para conocer más de cerca la literatura soviética, pero que finalmente algunos amigos le recomendaron que circunscribiera su proposición de los 35 libros a los que fueran accesibles al mayor número de sus potenciales lectores. Sin embargo la influencia de lo que ya conocía de los textos soviéticos desde los principios de su carrera hizo que su primer capítulo fuese una especie de resumen de los fundamentos que la escuela soviética seguía en esos tiempos.”
Cada libro descrito y recomendado por Grefe tenía un capitulo que se conformaba de la siguiente manera: descripción del libro y razones para estudiarlo, recomendación de que partes del libro requerían atención especial,  un cuestionario para contestar luego de estudiar el libro para confrontarnos para saber si habíamos asimilado los conceptos del libro.
Uno de los mejores entrenadores de ajedrez de la historia, Alexandr Koblentz, el entrenador y formador de Mikhail Tal, Aivar Gipslis y muchos otros grandes maestros, “Los Magos de Riga”, me comentaba que al excelente trabajo de Grefe le faltaba añadir las posiciones más criticas del libro y que se debía trabajar con el alumno para que analizara por su cuenta primero esas posiciones y luego que anotase todo lo que se le ocurría en la posición, luego estudiase el libro y confrontase sus notas de antes de leer el libro y volviese a ver las posiciones, hiciese nuevas anotaciones y luego contestara un cuestionario similar al de Grefe.
Para no dejar a medias el consejo de Koblentz, me hizo una lista de libros y luego fui sacando las posiciones “criticas” o que se prestasen a resolver como recomendaba el gran entrenador letón. Así reuní una colección de 120 libros con decenas de posiciones de cada libro, y poco a poco fui elaborando los cuestionarios estilo Grefe y más tarde, en base a extractos de esos libros, fui elaborando clases y cursos. Conforme la computación avanzó, fui reuniendo más libros, y miles de posiciones y decenas de cuestionarios.
Ahora podría hacer un PDF con unas  entre 4000 y 50 000  posiciones sacadas de libros, y cientos de cuestionarios. Algunos libros inclusive son eso, colecciones de posiciones y cuestionarios, como una serie publicada por Slavin, que son doce libros y 2500 posiciones y cuestionarios, además separados según el nivel, de 0 a 1200, de 1200 a 1400, de 1400 a 1800 y así. He elaborado así exámenes de ubicación para mis cursos. Evalúo y diagnostico a mis alumnos al momento que se inscriben y así sé que material proporcionarle para su estudio y colaborar más eficazmente con él.
Ahora tengo una colección completa de cuestionarios para evaluar jugadores, que aunque sería muy eficaz para detectar talentos, prefiero decir que es para diagnosticar oportunidades en los jugadores. 


El talento se conforma de muchas facetas y es algo que hay que tratar con mucho cuidado. Hay un efecto Pigmalión que es en psicología y pedagogía, en que supone que la creencia que tiene una persona de poder influir en el rendimiento de otra.
El efecto debe su nombre al mito griego de Pigmalión, un escultor que se enamoró de una estatua que había tallado. O sea que si un entrenador cree que su alumno puede o no puede, influirá para que esta profecía se cumpla. 

Por eso los resultados de un examen de ubicación no se los comunico a mis alumnos para no correr el peligro de influir negativamente en él. Lo utilizo para trabajar. Además acostumbro a  tratar de ser imparcial, porque he podido constatar que muchas personas logran cosas sorprendentes cuando se ponen a estudiar seriamente ajedrez y otras, que aparentemente tienen un gran potencial , no logran avanzar. Entonces no me interesa el potencial, sino optimizar lo que hay, con la fe de separar lo que daña de lo que ayuda y así poder ofrecer lo bueno y disminuir la influencia de lo malo.

Detectar talentos más bien debe usarse para identificar oportunidades. Muchos piensan que grandes talentos hay pocos, yo creo en que todos tienen oportunidades y pueden avanzar.
El caso es que tanto Karjakin como Carlsen estudiaban profundamente las posiciones de los libros, hacían notas,  a veces no escritas, lo que es un fallo, pero con sus excelentes memorias recordaban sus propias opiniones y las comparaban con las del autor del libro. Ese continuo confrontar y comparar, ver modelos y cuestionarlos es la manera de estudiar el material de ajedrez y parte básica de las fórmulas de avance. Otra parte fundamental de la fórmula es esa selección de material. Ahí es donde un entrenador es fundamental.