4 ene. 2017

Selección de libros de ajedrez para superarse y el libro que a nadie interesó.





A menudo me preguntan jugadores,  que quieren progresar pero que no se interesan por tomar un curso, sobre que libros recomiendo para estudiar por su cuenta y por lo general les recomiendo descarguen el curso que diseñe para la Secretaría de Educación Pública de México y que se puede descargar gratuitamente en Internet. Ese curso lo elaboré tras consultar, extractar y adaptar más de 200 libros de ajedrez que muchos entrenadores de muchos países a quienes consulté me recomendaron. El curso me lo pagó muy bien el gobierno federal y aparentemente lo descargaron y usaron más de 3000 personas. Muchos libros los tuve que traducir y para hacer 30 clases de ese curso, formé un acervo que en ese entonces era enorme, de más de 300 gigas, con muchos libros en Dejavu y como 500 archivos en formato chessbase y pgn, con más de 300 mil partidas comentadas, etc. Estaba calculado en poderse estudiar completo en 200 horas, con unas 200 más de ejercicios.
Visito seguido algunas librerías donde venden libros de ajedrez y veo lo que se compra en ellas y me admira que algunos libros realmente malos se vendan en 20 dólares y que la mayoría de sus compradores son o padres de familia con superficial conocimiento de ajedrez, o aprendices de instructores. Listas con selecciones de libros de ajedrez las publican por todos lados, incluso la FIDE le pidió a varios grandes maestros que hicieran su lista de los 100 mejores libros y se publicaron en su sitio web listas de los 100 libros seleccionados en español, los 100 seleccionados en inglés, los 100 seleccionados en alemán y los 100 seleccionados en ruso.
Después de examinar más o menos los 500 libros de esas listas, por supuesto me di cuenta que la selección reflejaba muchos intereses económicos de los seleccionadores. Había muy pocos libros de los considerados “clásicos”, se priorizaban los que se vendían recientemente por casas editoriales relacionadas con los seleccionadores, y parecía que elegían muchos que eran difíciles de descargar gratis por internet. Intento fallido por supuesto, pues todos los de las listas, sin excepción, eran relativamente fácil de encontrar si uno tenía experiencia en ello. Además hay muchas organizaciones de ajedrecistas que intercambian libros en PDF , Dejavu y formatos PGN y chessbase entre ellos, normalmente constituidas por entrenadores, y nada se les escapa.
El caso es que hace unos seis años escribí un amplio, muy amplio manual que era una Guía para Padres e Instructores de Ajedrecistas. Hice una edición barata y en PDF para enviarla via email a mis alumnos de cursos para instructores. En un año coloque unos 100 ejemplares vendidos y unos 40 regalados.
Hace poco más de seis meses, estimulado por la aparición de mi libro sobre Carlos Torre Repetto, en una edición francamente lujosa y atractiva, que decidí reescribir mi guía, con la idea de que fuera instrumento de apoyo en planes nuevos con la SEP, con el nuevo dirigente de FENAMAC y con organismos relacionados con el ajedrez escolar en cuatro países donde había buenos contactos gubernamentales y que seguramente verían útil el material.
Calcule para finales de enero de 2017 terminar ese trabajo, con una serie de manuales auxiliares de apoyo, software, etc.
Para el efecto, de Rusia recibí más de 600 documentos de parte de entrenadores con sus recomendaciones y artículos publicados o no al respecto, más de 1300 libros en PDF y Dejavu en ruso sobre el tema, tan solo en ruso. Reuní en Cuba más de 200 trabajos de entrenadores sobre sus experiencias y adquirí todo tipo de cuadernos de notas, etc., de bibliotecas privadas de Cuba, y pase a PDF otros 120 libros y revistas. Todo eso lo uní a material que ya tenía en mi acervo, que hasta la fecha tiene más de 70 mil archivos, entre libros y revistas, así como 14 000 archivos en chessbase y PGN de libros, ejercicios, y una base de datos con 2 146 000 partidas comentadas.
Pero en noviembre de 2016 decidí apoyar un fondeo de un  proyecto relacionado con valores nacionales y para estimular a que aportasen ajedrecistas, promocione a través de un directorio de 3000 emails de ajedrecistas, una red de 1500 contactos en Facebook, y un promedio de 2500 lectores de mi blog, que regalaría la edición anterior de mi guía a quien donase cualquier monto, desde dos dólares, que creo era lo mínimo.
¿Qué pasó? Hubo tres donantes entre mis alumnos, los que curiosamente ya tenían la guía entre el mucho material que les envió regularmente como parte del curso, como los Bucaneros de Ajedrez, el Libro sobre Karjakin, el de Aprendiendo de los Entrenadores, etc.
Pero una donación a cambio de la Guía para Padres de Instructores, no hubo una sola.
Realmente ese libro era uno de mis orgullos creativos y fue resultado de mucho trabajo, aunque en nada comparable con la nueva versión que estaba preparando, y él que nadie lo solicitase GRATIS me deprimió totalmente. Ya su objetivo monetario se logró hace seis años, pero un autor desearía que su obra fuese conocida y útil, no sólo de beneficio económico.
Recibo este año francamente sintiendo que he tenido un gran fracaso como promotor de ideas y enseñanzas. Además de muchos planes que han cambiado por razones políticas fuera de mi alcance, como muchos les pasa con lo de Trump, la gasolina, etc., me siento como con brújula perdida. Muchos de mis alumnos se han reinscrito a mis cursos, otros nuevos han llegado y los elogios por mi trabajo no escasean. Pero sinceramente a veces siento que ya no encajo en la sociedad “ajedrecística” mexicana y a mis 64 años, debo emprender otra ruta.
Tal vez juegue algún torneo rápido, siga publicando reflexiones en mi blog y en Facebook, pero ya un trabajo tan ambicioso como el que estaba realizando, ya no me entusiasma.
No hace mucho me pedían reclutase un instructor para una población relativamente pequeña, tal vez deba olvidarme de proyectos nacionales y ya perderme, para encontrarme, en algún lugar más discreto.
Descargo mi amargura, pero con sinceridad.