2 ene. 2017

Las Formulas del GM Carlsen Campeón Mundial del Gran Ajedrez y similitudes con las de GM Karjakin, Campeón Mundial de Ajedrez Blitz. Parte 1




Varias biografías del GM Magnus Carlsen han sido publicadas y las fui examinando al escribir mi libro “Primer match por el Campeonato Mundial de Ajedrez 2016 Carlsen vs Karjakin”, pero me llamaba la atención que algunas diferían sobre como Carlsen abordó sus primeros estudios. Al principio al GM Magnus no le llamaba tanto la atención el ajedrez, pero si los juegos que estimulaban su curiosidad y creatividad. Creo que muchos padres de familia pasan por la misma experiencia. Notan o creen notar ciertos rasgos de inteligencia especial en sus hijos y experimentan varias actividades intelectuales con ellos para descubrir si tienen un especial talento por alguna.
La detección de talentos es algo que preocupa a muchos y creo que es un asunto particularmente mal llevado por los más y el inicio de muchos problemas en la vida de personas sensibles.
¿Qué es el talento y que no es? Es una cuestión de la que se ha opinado mucho y se consensa muy poco. El problema es que del concepto de talento que tenga un padre derivará el rumbo que le marque a un hijo.
Talento o excepcionalidad intelectual, según muchos textos se conoce como talento al conjunto de facultades, tanto artísticas como intelectuales, que dispone una persona y que entonces gracias a la disposición de las mismas es capaz de destacarse en algún nivel de estos campos.
Por eso unos le llaman excepcionalidad intelectual. Se conceptúa como algo de nacimiento.
Se establece también, formalmente, que “uno de los objetivos más importantes de la educación es promover las condiciones necesarias para que todos los alumnos alcancen el máximo desarrollo académico y personal a lo largo de su escolarización”. De ello deriva que la educación debe tomar en cuenta a las distintas necesidades de los alumnos y por eso es que la atención de los alumnos con talentos especiales cobra especial relevancia.
En lo que toca al ajedrez, y en relación con las familias y los niños, el tema de la excepcionalidad intelectual cobra importancia fundamental y por ello tiene actualmente una gran vigencia, los estudios proliferan, se crean multitud de asociaciones y publicaciones especializadas y emergen múltiples modelos que se venden a los padres, y hay una industria muy grande en lo que toca a que el talento de los niños sea identificado y desarrollado a su máximo. Toda la educación responsable y la educación como negocio tienen en la identificación de talentos y en su promoción, gran parte de su razón de ser.
Por lo tanto, el talento suele entenderse desde varios puntos de vista, incluso como una expresión de la inteligencia emocional, En su concepto más moderno se habla de que hay un talento innato o heredado, que se conserva durante todo la vida, aunque puede potenciarse con estudios y prácticas. Y otro, el talento adquirido, que en cambio, debe ejercitarse de manera casi constante.
Según la moral soviética, que era cuidar la equidad y la igualdad, o sea darle a todos las mismas posibilidades y tomando en cuenta sus diferencias para equilibrarlas, y dar significado diferente a las competencias, para no hacer personas competidoras sino competentes, el talento adquirido era el más relevante y sin embargo sus pruebas de detección de talentos se suponía no era para medir que talento nato poseían si no que posibilidades tenían para adquirir talento adquirido. O sea, paradójicamente, que cosas natas tenían para adquirir talento, era como un círculo, pero en fin, es difícil tratar de ello puesto que hay volúmenes gigantescos sobre como argüían las diferencias de talento nato y adquirido y sería una discusión bizantina para la mayoría.
El caso es que los Carlsen buscaban hallar el talento emocional, la vocación que diera expresión total a la inteligencia especial, a la excepcionalidad intelectual de Magnus Carlsen.