7 ene. 2017

El GM Keres tenía su fórmula para el éxito. Parte 2





De Keres había mucho de que escribir. En particular tengo entre mis recuerdos que en 1972 jugue un torneo de Blitz en donde tuve frente al tablero, mano a mano al GM Paul Keres. Lo curioso es que una ronda antes había empatado yo con el GM Bent Larsen, tras ganarle al GM Vlastimil Hort, todo en la sede del Comité Olimpico Mexicano en la Ciudad de México y enfrente de todos mis amigos. Estaba yo francamente feliz, pocos meses antes, sin cumplir los 20 años de edad había tenido el orgullo de llevar el primer tablero en el equipo de México en el Campeonato Centroamericano y del Caribe realizado en el Museo de Antropología de la Ciudad de México, además de que había participado en varios programas de TV en televisión nacional invitado por el MI Willy De Winter. Cuando jugué con Keres, en ese mismo torneo competían Karpov y el GM Suttles. Fui el único mexicano en ganarle mano a mano a uno de los ilustres grandes maestros visitantes, además de mi empate con Larsen, y ahora estaba con Keres, a quien le saque algo de ventaja en la apertura, y llegué al medio juego con calidad de más. Pero no veía como ganarle, intenté e intenté, hasta propasarme, y finalmente ni tablas saque, a pesar de que en un momento dado repetí dos veces la posición y tenía a la mano la repetición tercera, pero por ambicioso traté de ganar y perdí. Luego gentilmente, Keres explicó la manera de que ganaba yo el final. Le hice preguntas en ruso y él siempre me contestó en inglés. Le pregunté porque no me constestaba en ruso, y me dijo que no era su idioma natal y que algunas cosas como las pronunciaba yo no eran muy claras. Karpov que estaba cerca y que en 1972 sólo hablaba en ruso, me hizo la broma de que hablaba yo ruso con acento de Ablai Kahn Mansur. Un amigo mio, Carlos Manzur de Yucatán, a quien le pregunté si sabia quien era Mansur, dijo que era un descendiente de Genghis Kan de Kazajstan y que no era árabe. Total que se me grabó ese detalle, pues en ese entonces estaba muy orgulloso de mi ruso, pero un amigo posterior, el GM Aivar Gipslis se reía de la anécdota y decía que yo hablaba inglés como Cheyenne y ruso como mongol, así que no había idioma claro para hablarme. Gipslis también hablaba ruso con mucho acento, pero decía que lo aprendió algo mayor.
El caso es que Keres fue, con Larsen, la figura que llamaba más la atención en ese torneo internacional de blitz en la Ciudad de México. Recuerdo que el COM me dio una medalla de plata, verdaderamente de plata, por mi actuación en ese torneo y en diciembre la FENAMAC me mandó a Nueva York, tanto por mis resultados en el Campeonato Nacional Abierto de 1972, como el del Centroamericano y el Internacional de Blitz.
El caso es que Keres, desde que leí su libro “El Ajedrez Como Yo lo Juego”, era uno de mis jugadores favoritos y me estudié también su libros de Aperturas Abiertas, principalmente sobre Ruy Lopez editados unos en ruso y otros en alemán, pero finalmente el que mas me gusto fue el de Universidad Paul Keres que escribió Yakov Neishtadt , que era un tratado completo de ajedrez en base a partidas de Keres. Luego el Lic. Carreño me prestó para fotocopiar un tomo sobre Keres que contenía todas sus partidas con diagramas cada cinco jugadas, lo que me facilitaba hacer ejercicios de análisis sin usar tablero y piezas, exactamente como recomendaban los maestros soviéticos.

Keres ya hace 101 años que nació y afortunadamente el mundo del ajedrez no lo olvida, y menos los estonianos que emitieron billetes de circulación normal con su efigie. Cada año sale en Rusia un nuevo libro sobre el GM Keres y en 2016, año de su centenario, como lo declaró la FIDE, salieron nada menos que tres, todos muy interesantes, así como un documental.
Espero investigar más en el material que he acopiado de la obra creativa de Keres y seguro existirá alguna manera de descifrar cual era la fórmula de Paul Keres, ya que la historia política de Keres entre 1939 y 1946, en la segunda Guerra Mundial en la Estonia ocupada por la URSS y por Alemania, nunca ha estado del todo clara,