20 ago. 2013

En la Copa Mundial de Ajedrez, Rusia se impone a Ucrania.



El duelo de lujo Rusia contra Ucrania, con los dos líderes de sus delegaciones, los GM Kramnik y el GM Ivanchuk, con estilos opuestos, fue el centro de la atención del día y la partida que más duró. Kramnik, siempre sólido, no dejó hacer nada al agresivo y creativo Ivanchuk, y llegaron a un final de piezas mayores en que él único que podía vencer era el ruso. Este match es un duelo de un rudo contra un técnico, si fueran luchadores, o de un científico contra un artista, o un erudito contra un creador. Nuestro corazón está con Ivanchuk, nuestra razón con Kramnik. Ivanchuk se ve con todos los nervios y parece a veces un desquiciado a la Dostoyevsky, que le hubiera puesto un nombre significativo como el que eligio para su personaje trágico Raskolnikov. Kramnik, tranquilo, fatalista, determinado, casi sin emoción. Si fuera un drama de conflictos y con la tradición rusa de poner nombres con significados a los personajes, teníamos, esperando no se molesten los personajes con el bautizo tan a la ligera,  al “hombre de acero”, el ruso Stalin, contra  el ucraniano “Trotsky”, el nombre de batalla que adopto Leo Davidovich Bronstein, tomado de un celador que era artesano y significa en el ruso-ucraniano mezclado con hebreo de los judíos rusos, “el artesano”. León Trotsky (L.D. Bronstein) también usaba el de “Pero”, pluma, cuando escribía, y murió así en México, pues recibió el golpe mortal de un piolet, mientras escribía. Por allí hay muchos nietos, a partir del “renacido” León Sedov, muerto según decían en 1938, pero que caminaba, quizás, como un Adolfo ya para 1950.
El caso es que llegado el final de piezas mayores, Ivanchuk con blancas sufrió por expandirse sus peones, una desnudez del rey que lo hacía muy vulnerable ante las piezas pesadas del negro. Kramnik gana así, con negras, un punto importante.

Por otro lado, comenzó la etapa con tres tablas medio cortas, aunque una mostraba ciertas posibilidades de lucha, la de Nakamura contra Korobov de solo 20 jugadas,  pues al GM de Estados Unidos no le agradan las tablas cortas con blancas, pero seguir implicaba riesgos más allá de lo que esta dispuesto a considerar. La de Gelfand con negras contra Vachier, fue en realidad favorable a Gelfand, que parece tener mucho mejores resultados con  blancas que con negras.
Las tablas de los rusos Karjakin-Andreikin en 18 jugadas si pareció al estilo Sistema Grischuk.
Los matches a dos partidas de esta etapa prometían ser muy interesantes y se ha cumpido..
Otro duelo muy reñido, ambos jugadores con casi exactamente el mismo rating, es el del GM Kamsky de  Estados Unidos, y el GM Mamedyarov de Azerbaiyán, productos de las mejores escuelas de ajedrez del Asia exsoviética. Su estilo es similar y tienen un juego que recuerda a los maestros Makogonov y Nezhmetdinov que fueron los pilares del ajedrez por las latitudes de ambos contendientes, aunque el azerí tuvo una preparación más académica, pues Kamsky emigró muy joven a los Estados Unidos y se desvinculó de más contactos con los entrenadores soviéticos. El caso es que es un duelo muy interesante. Lo inicia Kamsky con un triunfo con blancas, en que ataco fuertemente y el azerí no encontró la defensa adecuada y tuvo al final una imprecisión. Los dos jugadores se caracterizan por ser muy fuertes en el ataque, pero no tan sólidos en la defensa, así que mañana puede igualarse el marcador.
Morozevich contra Tomashevsky, ambos de Rusia, es un match muy parejo sobre el papel, pero “Moro” con blancas es muy agresivo y no suelta la iniciativa y toda la partida llevó algo de ventaja y se quedó con un alfil contra caballo en final con piezas mayores en que el alfil mantuvo presión todo el tiempo. Tomashevsky aguantó todo y entablo en la jugada 48, cuando,  creo yo, ya tenía una pequeña ventaja.