2 ago. 2013

En el parque de Belgrado, Heydar Aliyev





Hace poco más de 20 años las Guerras Yugoslavas terminaron con gran parte de la ex Yugoslavia reducida a la pobreza, con desorganización económica masiva e inestabilidad persistente en los territorios donde ocurrían las peores luchas.
Fuerzas españolas de paz de la ONU rindieron servicio en Mostar y otros militares y asesores en fuerzas de paz de diversos países arriesgaron y  perdieron vidas en esos conflictos fratricidas que hicieron del que se consideraba el segundo país en ajedrez una nación pulverizada.
Es reconfortante volver a ver que en Belgrado hay eventos internacionales de ajedrez y que en los parques sea de nuevo frecuente ver jugadores de ajedrez como los que aquí se reúnen a unos pasos de la estatua del tercer presidente de Azerbaiyán, Heydar Aliyev, que fuera tan importante en el desarrollo del ajedrez en la Unión Soviética y que queda muy bien aquí en el marco del campeonato europeo en Belgrado, ya que la capital azerí, a muchos kilómetros de aquí,  será la sede de la Olimpíada Mundial de Ajedrez y de diversos eventos de nivel mundial entre 2014 y 2016.
Lejos están ya los terribles días en Mostar donde soldados de habla hispana solo podían jugar ajedrez con el arma cerca, en sitios que fueron sedes de múltiples torneos internacionales. En esa ciudad de los Balcanes también hay una pequeña estatua en honor de aquellos nacidos en Badajoz, Cádiz, Sevilla, Matanzas y La Habana que murieron en Mostar por la paz.