27 feb 2012

El Entrenamiento Cuenta.



Al ajedrez se le equipara mucho con la guerra y se le considera un modelo de la actividad militar. No sería exagerado colocar al ajedrez en las artes marciales, pues su origen es similar a lo que entendemos por este tipo de disciplinas. Aunque muchos dicen que el Karate , el Judo y el Tae Kwon Do son artes marciales a nivel soldado y el ajedrez es un arte marcial a nivel de comandantes y generales. Pero tanto se ha enriquecido la ciencia militar del ajedrez, como el ajedrez de la ciencia militar. Por ello me atrevo a hablar de la ciencia militar para extraer enseñanzas para el ajedrez.
El desempeño militar es a menudo en mucho más dependiente sobre la habilidad de los guerreros que sobre la tecnología de los sistemas con los cuales ellos luchan.
Numerosos ejemplos anecdóticos pueden ser encontrados en donde un sistema de armamento superior fue derrotado prácticamente por una tecnología inferior manejada por una fuerza mejor entrenada.
Una cierta clase de entrenamiento pudo aumentar la eficacia de combate del ejército y fuerzas aéreas estadounidense por factores de 5 a 30 en períodos tan cortos, en algunos casos, como unas semanas.

El enfoque, llamado a veces “simulación de compromiso,” fue descubierto durante un involuntario experimento de guerra completo con grupos de control y tamaños de muestra grandes. En 1969, los nuevos enfoques del  entrenamiento de la  Marina mejoraron la proporción de cambio en el combate aire-aire sobre Vietnam por un factor de 12 en un solo año. Al mismo tiempo, sin embargo, la Fuerza Aérea Estadounidense siguió con la proporción de un piloto norteamericano derribado por cada dos MiGs derribados (Gorman, 1990 y “Usted lucha”, 1974). La Fuerza Aérea y el Ejército, especialmente, aprendieron esta lección y la llevaron adelante con un éxito notable.

Es importante comparar el potencial militar conseguido a través del entrenamiento con lo alcanzado a través de la adquisición de nuevos sistemas de armamento, y ver así que la falla en considerar el lado humano es causada por los alegatos de los defensores de hardware de  lo que se gana gracias a sus sistemas caros.
El tiempo necesitado para conseguir ganancias de habilidad  por medio del entrenamiento es mucho menor que el tiempo requerido para adquirir un nuevo sistema de armamento que podría conseguir ganancias similares.

Aunque yo estoy a punto de decir que el entrenamiento es caro, es casi siempre menos costoso por aumento incremental de la habilidad militar que la compra del armamento de tecnología avanzada.
Sin embargo, hay una desventaja,; la habilidad lograda a través del entrenamiento puede decaer rápidamente si las habilidades de guerra no son practicadas durante períodos tan cortos como podrían ser de tres a seis meses. De cualquier forma, aunque las armas duran más tiempo, una cultura de entrenamiento continuo eficaz pueden hacer aún más duraderos los beneficios que los sistemas de hardware.
El hecho es que en el ambiente militar norteamericano desde hace una década se invierte más en el entrenamiento del personal que en la adquisición de armamento.
La enseñanza esta clara, no es lo que tenga para jugar ajedrez, libros, computadoras, etc., lo que será más rentable es lo que invierta en entrenamiento.

Desarrollo de la Maestría Profesional



"Lo que hacemos en  la vida hace eco en la eternidad"
"A mi señal, desatese el infierno."
- Maximus Decimus Meridius

Los profesionales tales como los médicos, pilotos, abogados, y especialistas técnicos encuentran que algunos de sus pares han alcanzado niveles altos del logro que son difíciles de medir objetivamente.
A fin de entender hasta que punto es posible aprender de estos modelos exitosos de  ejecutantes expertos para ayudar a otros a mejorar su desempeño, nosotros primero tenemos que reproducir y medir este desempeño.

Muchos expertos prominentes del mundo han analizado y hablado de los métodos para tasar el conocimiento experto y han revisado como medir el desempeño profesional y han diseñado ambientes de entrenamiento que permiten a los principiantes y a los jugadores profesionales experimentados para desarrollar y mantener sus niveles altos de desempeño, usando ejemplos de una amplia variedad de esferas profesionales.

Ya he mencionado que en la URSS, desde tiempos tan tempranos como 1925 trabajan muy seriamente en estos asuntos, y describí lo que se estudio en el ajedrez durante el Torneo Internacional de Moscú 1925. Pero en todo el mundo hay estudios similares, pues este tema es de máxima importancia para la educación y el progreso de la sociedad.

El Dr. K. Anders Ericsson, quien es actualmente un  eminente profesor de Psicología en la Universidad Estatal de la Florida. Durante los útimos 30 años ha estudiado el desarrollo del desempeño de expertos en esferas como la música, el ajedrez, la medicina, el negocio, y en los deportes y a como los ejecutantes expertos alcanzan su desempeño superior adquiriendo mecanismos cognoscitivos complejos y adaptaciones fisiológicas por la práctica deliberada ampliada.

En muchos de sus investigaciones ha incluido al ajedrez, ya que lo considera un excelente campo para sus análisis, pues a diferencia de muchas disciplinas humanas, el medio del ajedrez cuenta con sistemas de metrología que permiten medir con precisión el desempeño y comparar el de una misma persona durante varias décadas de su vida.
Sus investigaciones orientan en mucho a entrenadores y coaches que buscan como mejorar su apoyo a sus pupilos

Ericsson ha editado varios libros sobre experticia, incluyendo Toward a General Theory of Expertise (1991),  (Hacia un General Theory de la Maestría , 1991), The Road to Excellence: The Acquisition of Expert Performance in the Arts and Sciences, Sports, and Games , 1996, (el Camino a la Excelencia: la Adquisición de Desempeño Experto en las Artes y Ciencias, Deportes, y Juegos (1996), y el libro que ha influenciado a muchos:  Cambridge Handbook of Expertise and Expert Performance 2006 (Guía Cambridge de Maestría y Desempeño Experto 2006). Su investigaciones han sido publicadas  recientemente en The New York Times, Scientific American , Fortune magazine, New Scientist , y el  Time magazine. Es miembro de  la Asociación Psicológica Americana, la Asociación de Ciencias Psicológicas, y del Centro para el Estudio Avanzado en las Ciencias del Comportamiento.
Recomiendo a entrenadores, o a todo tipo de profesionales que se dedican a mejorar el desempeño de las personas que conozcan los trabajos de Ericsson para extraer ideas y conocimientos que serán de mucha ayuda para dar un mejor servicio a quienes estén apoyando.

Prepararse para ganar.



El entrenador de futbol, Vince Lombardi lo apunto bien, "la voluntad para ganar es menos  importante que la voluntad para prepararse a ganar."  La mayor parte de personas tienen la voluntad para ganar. La mayor parte de personas disfrutan ganando y todo que viene con ello. La gente dispuesta a emprender el trabajo difícil con el tiempo requerido para  prepararse a ganar es mucho más rara. Los grandes ejecutantes tienen esa rara voluntad para prepararse.

Media Noche en París o Moscú.



Durante la entrega de los Oscares, cuando hablaban del filme Media Noche en París, en que una persona como que entra a una dimensión y viaja al pasado, en una época en la que hubiera estado feliz charlando con Hemingway, Gertrude Stein, Picasso, Buñuel y Salvador Dalí; no pude si no pensar en un viaje al Moscú de 1925 para tratar con todos esos grandes ajedrecistas y el ambiente de la “fiebre de ajedrez” que había en la capital de la joven Unión Soviética.
Con las notas de Alexander F. Ilin Genevsky me he familiarizado con muchos con los que hubiera tratado en esos días. La descripción que hace de algunos personajes es muy completa y viendo las fotos que tengo de esa época, creo que reconocería fácilmente a cada participante del torneo y a muchos de los que estuvieron de espectadores.
Con la imaginación es fácil recrear la situación y el escenario. Los filmes “Capablanca” y “Fiebre de Ajedrez”· que se centran en ese evento, prácticamente hacen fácil imaginarse como los aficionados al ajedrez vivieron las escenas. Además de las crónicas publicadas por la revista “64” de esos años y el libro publicado en ruso y en inglés de Ilin Genevsky, al tiempo que revisar las notas manuscritas del archivo del maestro, que tienen mucho de lo que no llegó a publicarse del evento; pude revisar los libros de los psicólogos que entrevistaron a los participantes.
Ahí ve uno las evaluaciones psicológicas que hicieron del GM Carlos Torre Repetto y me queda muy claro que lo tenían por una persona cabal y muy estable, sumamente creativo pero práctico y con mucha seguridad en si mismo.
De ninguna manera estimaron que pudiera sufrir cambios drásticos en esa personalidad en menos de un año, como correspondería a una persona con una crisis nerviosa a los 21 años de edad.
Notables son las observaciones del maestro Ilin Genevsky, que estaba muy preocupado en descubrir la clave de la excelencia en ajedrez, pues estaba a cargo de un movimiento por la difusión masiva del ajedrez, pero que al mismo tiempo buscase la calidad y la cantidad.
Su cercanía con Lenin, durante su exilio en Ginebra, junto con la influencia política del Procurador de Justicia y al mismo tiempo líder del movimiento del ajedrez, Nikolay Krilenko, posibilitaban que contase con todos los recursos para la tarea. Pero la preocupación era descubrir como los maestros de ajedrez alcanzan la excelencia y repetir así, masivamente, los modelos exitosos.
Los psicólogos y pedagogos más prominentes los comisionaron a observar el evento. Ilin Genevsky recuerda que la idea era parecida a la de Pedro el Grande, Zar de Rusia, cuando quería formar su ejército e invito a eminencias militares extranjeras para que de ellos aprendiesen los generales rusos. Cita casos a lo largo de la historia de Rusia de la importancia de aprender lo máximo de los avances del extranjero. Militares famosos como el héroe norteamericano John Paul Jones y el prusiano Clausewitz, viajaron a Rusia en diferentes épocas para adiestrar a los rusos. Esa era la idea de aquel primer evento internacional tras el triunfo de la Revolución Rusa.
Los interrogatorios eran exhaustivos, querían ahondar lo más profundo posible para hallar la clave de la excelencia de esos grandes jugadores. Ilin Genevsky presionó mucho para que viajasen a Moscú tanto europeos como de otros continentes. Si bien la participación de Capablanca, por ser en esos momentos campeón mundial, ya era importante de por si, el ser no europeo, sino de un país casi desconocido como Cuba, era de un atractivo especial. De por si Capablanca era el modelo para todos los entrenadores soviéticos que querían descubrir el secreto que le daba tan amplia ventaja sobre sus contemporáneos. Frank J. Marshall, de Estados Unidos también era muy interesante para ellos, pues su cultura y manera de ser distaba mucho de la de los maestros europeos tan clásicos. Marshall simpatizaba a los soviéticos por ser tan poco respetuoso de las maneras ortodoxas de pensar de los alemanes e ingleses, por lo que también fue objeto de estudios especiales. Carlos Torre era para ellos la joya del grupo, de un país que había protagonizado la primera revolución social del siglo; de un estilo muy moderno de juego que no se parecía a ninguno europeo, muy influenciado por el americano Pillsbury y por Capablanca.
Al principio se desencantaron un poco de Torre al averiguar que había vivido solo los primeros ocho años de vida en México y era muy ajeno a la revolución mexicana; pero al conversar más con él, se dieron cuenta que provenía de un a familia que había tomado el exilio político cuando se enfrentó a la contrarrevolución. La consigna fue entonces trabajar ideológicamente con Torre y hacerlo un convencido partidario de las ideas socialistas de la Unión Soviética. Prácticamente en las notas del maestro llin Genevsky se denota una misión planeada para hacer de Torre un socialista convencido.
Lo lograron, pero al hacerlo le harían un daño terrible a un joven que había sido objeto especial del patrocinio de algunos magnates norteamericanos. Pero las contradicciones entre los orígenes políticos de Torre y la vida que llevaba recientemente en Nueva York, ya lejos de la influencia de sus familiares y protegido y patrocinado por personajes norteamericanos de ideas muy diferentes a las que Torre había recibido en el seno familiar, lo hacían particularmente vulnerable a nuevas influencias, sobre todo en un país como la Unión Soviética que se encontraba en plena fragua del cambio social, de mundos nuevos totalmente inesperados para una persona sensible como Torre.
Moscú 1925, hubiera sido tan interesante como aquel París de Media Noche del escritor del siglo XXI que quería tratar a Hemingway en los años 1930s…