Imposiciones de Entrenadores o los libros del MI
Jeremy Silman, Reassess your Chess y The Reassess your Chess Workbook.
Por MI Raúl Ocampo Vargas.
A pesar de que
cada día el material que aparece en la super red de la Internet mejora; los
libros mantienen su atractivo, por lo que se hace inevitable comentar sobre
libros y hacer breves extractos que estimulen a conocerlos. Así a pesar de
planes iniciales, no puedo abstenerme de escribir sobre libros que recomiendo
para integrar una buena biblioteca.
Desde 1999 he
realizado varias series sobre libros y ya tengo una pequeña biblioteca de
libros digitalizados.
Pero me cuesta
trabajo ceder a la tentación de ser una “medida compensatoria”.
Después del deslumbre de la Olimpíada de
Ajedrez en Ciudad de La Habana en 1966; estaba más que motivado para decidirme
jugar un torneo de ajedrez y el 14 de diciembre de 1966 en un Torneo denominado
“de Navidad”, organizado por el Maestro Báez, participe en mi primer torneo
formal válido para la Federación Mexicana de Ajedrez.
Si bien ya había participado en algunos
torneos estudiantiles, estos distaban de ser formales.
Báez adecuadamente canalizo mis ansias de
jugar y, con el gran aprecio que tenía por mi abuelo, el General y Doctor Francisco
Raúl Vargas Basurto que a su vez fuera organizador de uno de los primeros
torneos en que Báez jugara, me dio todas las facilidades para que pudiera
participar en un torneo de adultos a pesar de ser yo aún un niño.
Además Báez, sabedor de que mi información
bibliográfica se basaba solo en libros de la década de los años 1930s, me
regaló una buena colección de revistas cubanas “Jaque Mate” recientes.
No solo así alimentaba mi nostálgico amor
por la estampa de las calles y parques de la amada Ciudad de La Habana que
ilustraban frecuentemente las páginas de aquella revista de ajedrez, sino que
además me hizo tener contacto con la teoría en boga en esos días. De ahí a
pasar ser amigo de conversaciones con aquel maestro bohemio del que me
separaban 42 años de diferencia, fue inmediato tránsito.
De acuerdo a cronistas de la época en que
Baez jugó su mejor ajedrez, los primeros años de la década de 1950 (fue campeón
del D.F. en 1953), Don Alejandro no se destacó por ser un teórico y se le achacaban grandes lagunas
técnicas; pero poseía un gran talento y una memoria prodigiosa, elogiada
incluso por uno de sus más cercanos amigos, el GM Miguel Najdorf, que en 1974
me relatara algunas de las andanzas que juntos hicieran en los años del match
del “Grande Miguel” con Samuel Reshevsky en Ciudad de México y en San Salvador.
Báez conocía muy bien Ciudad de La Habana
y sus pláticas muchas veces transportaban a aquellos parajes entre jaques y
enroques con que pasamos muchas horas.
A pesar de que Báez no era muy afecto a los
libros, los pocos que estudio los conocía de memoria y recomendaba capítulos
que debiera yo estudiar. No siempre seguí su recomendación, es cierto, pero de
alguna forma fue siempre la buena referencia útil para la elección definitiva.
¿Hasta que grado puede influir en el
desarrollo de un joven ajedrecista la opinión de un amigo experimentado?
No se puede decir que me dio clase
alguna. De hecho el único guía en ese sentido que tuve en esos años fue el
Maestro Alejandro Meylán, que camino del exilio proveniente de Ciudad de La
Habana pasase una amplia temporada en la Ciudad de México.
El Maestro Meylán era lo contrario de
Báez, un técnico meticuloso y estudioso obsesivo de los libros, aunque le
faltase aquella “chispa” de Báez.
De ambos Alejandros recibía yo una
influencia contrastante que acabo dejándome un respeto por la técnica y una
tendencia por el juego agresivo táctico.
A veces jugaba yo en el “algoritmo”
técnico y a veces me dejaba llevar por el “algoritmo” táctico.
Uno, Meylán, prefería estudiar partidas
del GM Oscar Panno y del excampeón mundial Smyslov, con una obsesión por el
manejo de los finales igualados y complejos; el otro, Báez, gustaba ver
partidas de Alekhine de sus años mozos, de Anderssen y el Greco.
Uno me hizo estudiar finales con peón de
menos y como entablarlos, el otro quería que yo estudiase partidas de Morphy
llenos de sacrificios.
Al final hacía yo un poco de todo. Era
común que me embarcase en sacrificios de peón en la apertura y cuando no
obtenía una rápida victoria en la apertura, me volvía un técnico que hizo
muchas tablas con material de menos.
Sakaev y los entrenadores.
Sostengo que el
papel de un entrenador es vital, pero también que es necesario que un
entrenador sepa no imponer sus gustos personales a su pupilo.
Interesante es
la opinión que un gran maestro, joven prodigio ruso, externa sobre los
entrenadores.
El GM Sakaev
menciona en reciente entrevista que él sólo tuvo contacto con dos entrenadores
profesionales: Shishmariov
y Lukin; y sobre eso habla en ella. (las palabras de
Sakaev están en el diálogo como KS y las del entrevistador como MS).
“MS: ¿Cómo
ellos lo ayudaban?
KS: La más valiosa ayuda era
el apoyo moral. Claro, nosotros teníamos algunas lecciones de apertura y del
ajedrez en general.
Pero la ayuda psicológica era el más importante -
cuando usted es un adolescente, es importante tener alguien que se preocupa de
usted durante el torneo.
Uno no necesita mucha ayuda de ajedrez si usted ama el
ajedrez y tiene una capacidad de trabajo; de otra forma ni siquiera los
maestros más inteligentes pueden ayudar.
Yo agradezco a mis entrenadores por no estropearme,
sobre todo Shishmariov. Quizá esto limitó su contribución a mi ajedrez, pero
todo lo que él me dio fue muy útil. Esto es muy importante.
Lo mismo podría decirse sobre Lukin. Desgraciadamente,
los entrenadores obligan a menudo a sus estudiantes a que estudien aperturas
particulares, resuelvan posiciones de su opción, y lean libros de su opción.
Yo pienso que la mayoría de los estudiantes apreciaría
tener más libertad. Si no me gustaba un libro, yo inmediatamente lo hacía a un
lado.
Cuando yo estudié en el Palacio del Pionero, Alejandro
Shashin que también enseñó allí, (se refiere al Club de San Petersburgo,
Rusia), estaba muy orgulloso de que uno de sus alumnos había memorizado 600
posiciones del Final. ¡Sin embargo, cuando mi entrenador puso una de esas
posiciones en una forma de espejo, con colores cambiados, el niño no logró
resolverla!
Así que yo no pienso que la tal memorización es el
método universal. Funciona muy bien para algunos jugadores, pero no para
otros.
Lo mismo podría decirse sobre Dvoretsky que está
enseñando los métodos. Él es un entrenador muy especial, pero sus resultados
dependen totalmente de la actitud de sus estudiantes.
Para Yusupov, él era probablemente el mejor entrenador
en el mundo; pero para Dreev, él era absolutamente insufrible.
A Dreev le gusta su libertad y puede ser más perezoso;
mientras Yusupov se prepara a ser más controlado más, él no se molestaba por
que Dvoretsky escoja las posiciones para resolver o el área para mejorar.
Hay algunos entrenadores muy buenos, pero es muy
difícil de encontrar el correcto para uno.
MS: ¿Por consiguiente quizá es
bueno no tomar el riesgo y estudiar solo?
KS: En cualquier caso, incluso
el mejor entrenador no sustituirá a su propio cerebro. Usted tiene que tomar
cualquier información críticamente; ¡Así venga de su entrenador o incluso de
las anotaciones de Kasparov a sus partidas! Usted siempre debe tener su propia
opinión y debe prepararse para defenderla. Sólo entonces tendrá éxito.”
De Sakaev a Iberoamérica.
Había que
agregar que el entorno juega un papel muy importante. En un ambiente con tanta
riqueza ajedrecistica en que se tiene la oportunidad de “ver en vivo” a los
mejores ajedrecistas del mundo, el entorno es ¡Como vivir en medio de libros de
ajedrez vivos!
Cada partida que
uno observa en un torneo son de jugadores de nivel de grandes maestros. Son
clases “vivas” constantes.
Los jugadores
iberoamericanos crecen viendo partidas de torneos de maestros malones y por eso
requieren de los libros para conocer el juego de los grandes maestros, en San
Petersburgo basta observar cualquier torneo para ver ejemplos de la práctica
magistral de la mejor categoría.
Aún así es
interesante la opinión de Sakaev.
¿Qué tiene que
ver todo esto con los libros, tema principal de este artículo? Muchísimo, pues
estamos hablando de dos libros en que el autor preconiza un sistema de razonar
en ajedrez, con ciertas reglas demasiado inflexibles para muchos pensadores
“libres”.
¿Es aceptable
tal enfoque de enseñanza? ¿Tan dogmático?
La contribución
de Silman es notable y de gran ayuda para aquellos que no pueden darse el lujo,
por no crecer en un entorno favorable para el desarrollo técnico, como el de la
Ciudad de San Petersburgo.
Si bien es
cierto que puede fomentar cierta forma de pensar que pudiese más adelante
perjudicar el desarrollo de un jugador destinado a ser de la élite mundial,
brinda un apoyo inestimable al ajedrecista común.
Si uno aspira
algún día a alcanzar los 2700 de Elo, puede dañar su buen desarrollo, pero para
aquellos que serían felices de jugar en un nivel de 2200 de Elo, seguramente
los libros de Silman les muestra un camino que es efectivo realmente.
En pocas
palabras, pueden perjudicar los libros de Silman a uno de cada diez mil
jugadores, pero para 9,999 seguramente son un tesoro.
Para Sakaev el
que tratará alguien de “influir” en sobre medida pudiera ser peligroso, pero
para el ajedrecista común brindan una luz fenomenal.
Lo mismo podría
decir del MI Alexander Shasin y sus estudios, pero ese es ya otra historia que
tendré que tocar más tarde, algún día.
Los libros de Silman.
En el archivo
adjunto, el lector podrá apreciar la manera precisa en que Silman brinda un
sistema de razonamiento que para la gran mayoría podría ser un parteaguas en su
desarrollo como jugador de ajedrez. Podría yo decir que es un método
prohibitivo para ajedrecistas de super clase. Pero esos son tan pocos…
En uno de los
capítulos iniciales de “The Reassess your Chess Workbook” da Silman una breve
exposición, en unas veinte páginas, de lo que explica en su primer libro “The
Reassess your Chess” ampliamente durante un par de centenas de páginas.
Después Silman
propone una serie de ejercicios y problemas a los que da amplias respuestas. Un
par de libros ampliamente aleccionadores para el ajedrecista común. Muchos
críticos lo atacan por ser muy dogmático, pero esa es una apreciación demasiado
rigurosa.
Es como decir
que Newton estaba en el error, pero eso lo entenderían los que son capaces de
ver los puntos finos de un Einstein. Es cuestión de niveles de aprendizaje y de
aspiraciones y posibilidades de entender las “verdades” reales universales.
A Newton se le
refuta con teorías como la del Caos, ¿pero a cuantos les es dado adentrarse en
las finezas?
Gran parte de la
tecnología se desarrolló gracias a los “elementales” Aristóteles y Newton, con
todas las fallas que puedan señalar los doctos que tienen los alcances de
refutar sus puntos de vista.
Me imagino que
para una centena de grandes maestros los métodos de razonamiento de Silman les
parecerán “elementales”, pero ¿al resto de los mortales?
Todo depende del
lector y como se ubique. Silman ha demostrado ser un interesante pensador y un
excelente transmisor de conocimientos.
Sus libros, al
menos los dos citados, me parecen de una contribución más valiosa de la que los
críticos quisieran concederle. No es un Gran Maestro (incluso la única vez que
yo jugué con él lo derroté un poco bruscamente, en el lejano año de 1975), pero
aporta más de lo que muchos GMs han aportado en la gran mar de la bibliografía
del ajedrez.
Sakaev, por su
talento y el rico entorno en que se desarrolló puede decir que agradece que los
entrenadores no le perjudicasen, pero a nuestros jóvenes jugadores iberoamericanos
el tener al más malo de los entrenadores del Club de San Petersburgo les
beneficiaría y sería realmente como un sueño para ellos.
Sistemas para elegir la jugada.
El problema de
la elección de la jugada en la partida viva y los sistemas para realizar tal
elección es el tema más importante del ajedrez, y tal vez no nada más del
ajedrez. La toma de decisiones y los métodos para llegar a ella es fundamental.
Silman en estos libros habla sobre las
propuestas de varios autores, para luego presentar la suya, con una adaptación
del de Purdy, el que fuese primer campeón mundial por correspondencia: Purdy
modificado por Silman.
Veamos:
Nunn en “Secrets of Practical Chess”.
En algunas posiciones, por ejemplo,
aquellas con un centro bloqueado, puede parecer apropiado construir un plan a
largo plazo que pueda requerir diez o veinte jugadas para ejecutarlos. Más
frecuentemente su plan será de mucho más corto alcance, durando tal vez cinco
jugadas. Esto se aplica particularmente en posiciones relativamente abiertas.
Nunn ofrece al estudiante los siguientes
tres pasos:
1. Asegurese que su plan sea
benéfico. No hay caso en ponerse una meta que no
mejore su posición. Planes mal guiados típicos son: atacar en el flanco
incorrecto del tablero, buscar cambiar la pieza equivocada; comprometerse uno
mismo con avances debilitadores de peones.
2. Asegures que su plan es
realista. No tiene caso embarcarse en un plan de
cinco jugadas si su oponente puede aguardar las primeras cuatro jugadas, y
luego parar el plan de uno haciendo una sola jugada.
3. Asegurese que su plan no
tenga errores tácticos Incluso cuando lo que
pretenda valga la pena, no servirá si su oponente lo puede matar mientras usted
está ejecutando su plan.
Nunn después añade que uno debe estar listo
a cambiar el plan propio o, por lo menos hacerle ajustes:
“si su oponente ha bloqueado el Plan A,
pero a costa de crear una debilidad en otro lugar del tablero, sería tonto
apegarse a la intención original, ignorando la nueva situación.
La mayoría de las partidas son, mas o
menos, así: los jugadores formulan una
serie de mini planes y tratan de balancear entre seguir sus propio planes y
el interferir con los del oponente.”
Jonathan Tisdall en el libro “Improve Your
Chess Now”:
§ Hable con si mismo, (no en voz alta por supuesto, ya que es contra las reglas y los
jugadores de ajedrez ya tienen una mala reputación).
§ Trate de determinar su
próxima jugada examinando una variante principal.
(Esta variante puede ser la que parezca más fuerte, o la que nos llame más la
atención, o la que sentimos se ajusta a las demandas de la posición.)
§ Procese las variantes
concretas calculadas (Dentro de los temas y
factores posicionales y usarlos para determinar que jugadas son las que
posiblemente sean relevantes. Utilice la información acumulada en su cálculo, y
trate de pasarla en forma verbal que la haga útil para posteriores búsquedas.
Describa sus hallazgos.).
§ Si su variante primaria es
insatisfactoria (calmese, retroceda, y haga una
lista abarcadora de las posibles jugadas candidato con ojos frescos.)
§ Los momentos para hacer
una lista concienzuda de jugadas candidato son muy lógicos (cuando uno hace una pausa naturalmente debido a una obvia riqueza
de alternativas, o cuando los cálculos preliminares de uno no han logrado los
resultados deseados. En posiciones agudas, tácticas, es extremadamente
importante hacer una lista abarcadora en todos esos momentos.)
§ Tenga fe en sus cálculos. (Uno puede estar equivocado, pero uno solo se tiene a si mismo para
confiar. Si uno a menudo está equivocado, esto sólo significa que uno necesita
mejorar esta habilidad, pero cuando la use, uno debe confiar en ella.
§ En partidas
predominantemente estratégicas (el proceso de
búsqueda es similar, pero el cálculo de variantes concretas será menos
importante que la discusión interna de los elementos posicionales.
Y ahora Purdy,
con modificaciones de Silman.
A. En mi turno a jugar.
1. ¿Cuales son todas las jugadas que yo
tengo que considerar?
Purdy señala que esta pregunta
puede ser incontestable en esta etapa, pero que se volverá clara tras la
pregunta cinco. ¿Así que porqué preguntarse tan rápido? Debido a que, en
algunos casos, puede haber solo una o dos posibilidades obvias, y uno puede
ahorrar tiempo ignorando el resto del sistema.
2. ¿Cómo ha cambiado la última jugada la
posición? ¿Cuáles son sus amenazas? ¿Cuáles son sus objetivos?
Siempre mantenga la posición “al día” demandandose el
saber como, y en que grado o extensión, la jugada del oponente ha cambiado las
cosas.
¡Es vital estar
atento a cualquier amenaza!
Cuando uno ve
una amenaza, la primera reacción debe ser no buscar una defensa, sino mejor
buscar una manera de ignorarla.
3.
Complete su investigación si no ya lo haya hecho.
a) Material, Note cosas tales
como pareja de alfiles, alfiles de diferente color, mayoría de peones, etc.;
b) Posiciones del rey. ¿Está uno
de los reyes expuesto? Siempre note si hay una falta de casillas de escape;
c)
Debilidades y fortalezas. Peones débiles, casillas débiles, piezas
confinadas, falta de espacio;
d) Desarrollo. Purdy considera
el valor de un tiempo equivalente a un cuarto o una tercia de un peón central,
y la mitad de un peón de flanco;
e) ¿Donde puede cada bando hacer un rompimiento o irrupción? Tras 1.e4
e6 2.d4 d5 3.e5, el punto de rompimiento del blanco es f5, mientras los del negro
son en c5 y f6.
4.¿Tengo yo una buena combinación? Para
ayudar en esto, busque posibles motivos combinacionales.
a) Geométricos.
b) Redes.
c) Jugadas saltando.
d) Zugzwang (se aplica sólo a un Final).
e) Ahogados ( se aplica sólo a un Final).
5. Si no está satisfecho que la respuesta a
4 es si, ¿cuál es mi mejor plan? (para esto, use el reconocimiento).
¿Cómo yo puedo
mejor explotar su debilidad, establecer mis fortalezas, eliminar mis
debilidades y reducir sus fortalezas?. Ahora,
cuando yo considero la primera pregunta, ¿Cuáles son todas las jugadas que yo
tengo que considerar? de nuevo, la respuesta puede estar muy lejos de ser fácil
de descubrir.
B. Estoy considerando cierta jugada.
1. Visualice esta jugada como ya hecha, firmemente.
2. ¿Me hace vulnerable a cualquier combinación?
C. Es su turno de jugar.
1. Hacer un reconocimiento, como descrito en A, para ser completado
cuando él haya hecho su jugada.
2. Visualice la posición tras esta o aquella jugada posible, y proceda
como en A.
Ahora
el método de Silman y los desbalances:
§ Tome nota de las diferencias en la posición. (por ejemplo todos los
desbalances que existen, no siendo parcial a un bando o al otro).
§ Determine el bando del tablero donde desea jugar (flanco dama,
centro o flanco de rey). Uno puede jugar solo donde un desbalance favorable o
la posibilidad de crear un desbalance favorable existe,
§ Encuentre todas las jugadas candidato (de vuelta a Kotov) que
permita a su bando hacer uso de un desbalance mayor, o una serie de
desbalances. Esto mejora sobre Kotov, quien no nos dice como encontrar jugadas
candidato Una jugada candidato debe siempre ser dirigida a los desbalances
positivos de uno, a menos que uno esté forzado a jugar jugadas puramente
defensivas.
§ Finalmente, calcule las jugadas candidato que haya escogido.
Espero que esta amplia reseña y el archivo
adjunto permitan al lector el tener una idea completa de lo que es el sistema
de Silman y la importancia de que los jugadores “comunes” cuenten con esta
herramienta básica.
Los libros de Silman reseñados aquí me
parecen muy recomendables, sobre todo para jugadores de menos de 2000 de
rating.
Seguramente su lectura les ayudará a
acceder rápidamente a los 2200.
Es posible que, posteriormente, entre los
2400 y los 2550 tuviesen que hacer una revisión completa de sus métodos de
razonamiento para continuar su camino a los 2700, pero creo que para el lector
no le es de mucha preocupación lo que harán en esos momentos.
Y además, si balancean a Slman con las
ideas de Shasin, Dorfman y algunas recomendaciones de Dvoretsky, podrán
compensar el “daño” que Silman les haga. Si tuviesen ese “problema” cuando
tengan 2500, ahora que solo llegan a menos de 2000, les recomiendo que ni se
preocupen ¡estarán felices de tener ese tipo de problemas!.
Este artículo es mucho más amplio de lo
normal, pero aún con eso recomendaría lo revisaran con cuidado y luego lo
volvieran a leer, pues creo que las referencias sobre Nunn, Tisdall y Silman
pudieran serles muy útiles.
Pronto habrá que hablar de Nikitin y
Vasiukov. Y sobre todo el primer extranjero que formó a Maestros mexicanos como
Araíza, Francisco Javer Vazquez, Asiain y otros notables: el gran maestro Boris
Kostich, “el mago de Vrbas”.
Imposiciones de Entrenadores o los libros del MI
Jeremy Silman, Reassess your Chess y The Reassess your Chess Workbook.
Por MI Raúl Ocampo Vargas.
A pesar de que
cada día el material que aparece en la super red de la Internet mejora; los
libros mantienen su atractivo, por lo que se hace inevitable comentar sobre
libros y hacer breves extractos que estimulen a conocerlos. Así a pesar de
planes iniciales, no puedo abstenerme de escribir sobre libros que recomiendo
para integrar una buena biblioteca.
Desde 1999 he
realizado varias series sobre libros y ya tengo una pequeña biblioteca de
libros digitalizados.
Pero me cuesta
trabajo ceder a la tentación de ser una “medida compensatoria”.
Después del deslumbre de la Olimpíada de
Ajedrez en Ciudad de La Habana en 1966; estaba más que motivado para decidirme
jugar un torneo de ajedrez y el 14 de diciembre de 1966 en un Torneo denominado
“de Navidad”, organizado por el Maestro Báez, participe en mi primer torneo
formal válido para la Federación Mexicana de Ajedrez.
Si bien ya había participado en algunos
torneos estudiantiles, estos distaban de ser formales.
Báez adecuadamente canalizo mis ansias de
jugar y, con el gran aprecio que tenía por mi abuelo, el General y Doctor Francisco
Raúl Vargas Basurto que a su vez fuera organizador de uno de los primeros
torneos en que Báez jugara, me dio todas las facilidades para que pudiera
participar en un torneo de adultos a pesar de ser yo aún un niño.
Además Báez, sabedor de que mi información
bibliográfica se basaba solo en libros de la década de los años 1930s, me
regaló una buena colección de revistas cubanas “Jaque Mate” recientes.
No solo así alimentaba mi nostálgico amor
por la estampa de las calles y parques de la amada Ciudad de La Habana que
ilustraban frecuentemente las páginas de aquella revista de ajedrez, sino que
además me hizo tener contacto con la teoría en boga en esos días. De ahí a
pasar ser amigo de conversaciones con aquel maestro bohemio del que me
separaban 42 años de diferencia, fue inmediato tránsito.
De acuerdo a cronistas de la época en que
Baez jugó su mejor ajedrez, los primeros años de la década de 1950 (fue campeón
del D.F. en 1953), Don Alejandro no se destacó por ser un teórico y se le achacaban grandes lagunas
técnicas; pero poseía un gran talento y una memoria prodigiosa, elogiada
incluso por uno de sus más cercanos amigos, el GM Miguel Najdorf, que en 1974
me relatara algunas de las andanzas que juntos hicieran en los años del match
del “Grande Miguel” con Samuel Reshevsky en Ciudad de México y en San Salvador.
Báez conocía muy bien Ciudad de La Habana
y sus pláticas muchas veces transportaban a aquellos parajes entre jaques y
enroques con que pasamos muchas horas.
A pesar de que Báez no era muy afecto a los
libros, los pocos que estudio los conocía de memoria y recomendaba capítulos
que debiera yo estudiar. No siempre seguí su recomendación, es cierto, pero de
alguna forma fue siempre la buena referencia útil para la elección definitiva.
¿Hasta que grado puede influir en el
desarrollo de un joven ajedrecista la opinión de un amigo experimentado?
No se puede decir que me dio clase
alguna. De hecho el único guía en ese sentido que tuve en esos años fue el
Maestro Alejandro Meylán, que camino del exilio proveniente de Ciudad de La
Habana pasase una amplia temporada en la Ciudad de México.
El Maestro Meylán era lo contrario de
Báez, un técnico meticuloso y estudioso obsesivo de los libros, aunque le
faltase aquella “chispa” de Báez.
De ambos Alejandros recibía yo una
influencia contrastante que acabo dejándome un respeto por la técnica y una
tendencia por el juego agresivo táctico.
A veces jugaba yo en el “algoritmo”
técnico y a veces me dejaba llevar por el “algoritmo” táctico.
Uno, Meylán, prefería estudiar partidas
del GM Oscar Panno y del excampeón mundial Smyslov, con una obsesión por el
manejo de los finales igualados y complejos; el otro, Báez, gustaba ver
partidas de Alekhine de sus años mozos, de Anderssen y el Greco.
Uno me hizo estudiar finales con peón de
menos y como entablarlos, el otro quería que yo estudiase partidas de Morphy
llenos de sacrificios.
Al final hacía yo un poco de todo. Era
común que me embarcase en sacrificios de peón en la apertura y cuando no
obtenía una rápida victoria en la apertura, me volvía un técnico que hizo
muchas tablas con material de menos.
Sakaev y los entrenadores.
Sostengo que el
papel de un entrenador es vital, pero también que es necesario que un
entrenador sepa no imponer sus gustos personales a su pupilo.
Interesante es
la opinión que un gran maestro, joven prodigio ruso, externa sobre los
entrenadores.
El GM Sakaev
menciona en reciente entrevista que él sólo tuvo contacto con dos entrenadores
profesionales: Shishmariov
y Lukin; y sobre eso habla en ella. (las palabras de
Sakaev están en el diálogo como KS y las del entrevistador como MS).
“MS: ¿Cómo
ellos lo ayudaban?
KS: La más valiosa ayuda era
el apoyo moral. Claro, nosotros teníamos algunas lecciones de apertura y del
ajedrez en general.
Pero la ayuda psicológica era el más importante -
cuando usted es un adolescente, es importante tener alguien que se preocupa de
usted durante el torneo.
Uno no necesita mucha ayuda de ajedrez si usted ama el
ajedrez y tiene una capacidad de trabajo; de otra forma ni siquiera los
maestros más inteligentes pueden ayudar.
Yo agradezco a mis entrenadores por no estropearme,
sobre todo Shishmariov. Quizá esto limitó su contribución a mi ajedrez, pero
todo lo que él me dio fue muy útil. Esto es muy importante.
Lo mismo podría decirse sobre Lukin. Desgraciadamente,
los entrenadores obligan a menudo a sus estudiantes a que estudien aperturas
particulares, resuelvan posiciones de su opción, y lean libros de su opción.
Yo pienso que la mayoría de los estudiantes apreciaría
tener más libertad. Si no me gustaba un libro, yo inmediatamente lo hacía a un
lado.
Cuando yo estudié en el Palacio del Pionero, Alejandro
Shashin que también enseñó allí, (se refiere al Club de San Petersburgo,
Rusia), estaba muy orgulloso de que uno de sus alumnos había memorizado 600
posiciones del Final. ¡Sin embargo, cuando mi entrenador puso una de esas
posiciones en una forma de espejo, con colores cambiados, el niño no logró
resolverla!
Así que yo no pienso que la tal memorización es el
método universal. Funciona muy bien para algunos jugadores, pero no para
otros.
Lo mismo podría decirse sobre Dvoretsky que está
enseñando los métodos. Él es un entrenador muy especial, pero sus resultados
dependen totalmente de la actitud de sus estudiantes.
Para Yusupov, él era probablemente el mejor entrenador
en el mundo; pero para Dreev, él era absolutamente insufrible.
A Dreev le gusta su libertad y puede ser más perezoso;
mientras Yusupov se prepara a ser más controlado más, él no se molestaba por
que Dvoretsky escoja las posiciones para resolver o el área para mejorar.
Hay algunos entrenadores muy buenos, pero es muy
difícil de encontrar el correcto para uno.
MS: ¿Por consiguiente quizá es
bueno no tomar el riesgo y estudiar solo?
KS: En cualquier caso, incluso
el mejor entrenador no sustituirá a su propio cerebro. Usted tiene que tomar
cualquier información críticamente; ¡Así venga de su entrenador o incluso de
las anotaciones de Kasparov a sus partidas! Usted siempre debe tener su propia
opinión y debe prepararse para defenderla. Sólo entonces tendrá éxito.”
De Sakaev a Iberoamérica.
Había que
agregar que el entorno juega un papel muy importante. En un ambiente con tanta
riqueza ajedrecistica en que se tiene la oportunidad de “ver en vivo” a los
mejores ajedrecistas del mundo, el entorno es ¡Como vivir en medio de libros de
ajedrez vivos!
Cada partida que
uno observa en un torneo son de jugadores de nivel de grandes maestros. Son
clases “vivas” constantes.
Los jugadores
iberoamericanos crecen viendo partidas de torneos de maestros malones y por eso
requieren de los libros para conocer el juego de los grandes maestros, en San
Petersburgo basta observar cualquier torneo para ver ejemplos de la práctica
magistral de la mejor categoría.
Aún así es
interesante la opinión de Sakaev.
¿Qué tiene que
ver todo esto con los libros, tema principal de este artículo? Muchísimo, pues
estamos hablando de dos libros en que el autor preconiza un sistema de razonar
en ajedrez, con ciertas reglas demasiado inflexibles para muchos pensadores
“libres”.
¿Es aceptable
tal enfoque de enseñanza? ¿Tan dogmático?
La contribución
de Silman es notable y de gran ayuda para aquellos que no pueden darse el lujo,
por no crecer en un entorno favorable para el desarrollo técnico, como el de la
Ciudad de San Petersburgo.
Si bien es
cierto que puede fomentar cierta forma de pensar que pudiese más adelante
perjudicar el desarrollo de un jugador destinado a ser de la élite mundial,
brinda un apoyo inestimable al ajedrecista común.
Si uno aspira
algún día a alcanzar los 2700 de Elo, puede dañar su buen desarrollo, pero para
aquellos que serían felices de jugar en un nivel de 2200 de Elo, seguramente
los libros de Silman les muestra un camino que es efectivo realmente.
En pocas
palabras, pueden perjudicar los libros de Silman a uno de cada diez mil
jugadores, pero para 9,999 seguramente son un tesoro.
Para Sakaev el
que tratará alguien de “influir” en sobre medida pudiera ser peligroso, pero
para el ajedrecista común brindan una luz fenomenal.
Lo mismo podría
decir del MI Alexander Shasin y sus estudios, pero ese es ya otra historia que
tendré que tocar más tarde, algún día.
Los libros de Silman.
En el archivo
adjunto, el lector podrá apreciar la manera precisa en que Silman brinda un
sistema de razonamiento que para la gran mayoría podría ser un parteaguas en su
desarrollo como jugador de ajedrez. Podría yo decir que es un método
prohibitivo para ajedrecistas de super clase. Pero esos son tan pocos…
En uno de los
capítulos iniciales de “The Reassess your Chess Workbook” da Silman una breve
exposición, en unas veinte páginas, de lo que explica en su primer libro “The
Reassess your Chess” ampliamente durante un par de centenas de páginas.
Después Silman
propone una serie de ejercicios y problemas a los que da amplias respuestas. Un
par de libros ampliamente aleccionadores para el ajedrecista común. Muchos
críticos lo atacan por ser muy dogmático, pero esa es una apreciación demasiado
rigurosa.
Es como decir
que Newton estaba en el error, pero eso lo entenderían los que son capaces de
ver los puntos finos de un Einstein. Es cuestión de niveles de aprendizaje y de
aspiraciones y posibilidades de entender las “verdades” reales universales.
A Newton se le
refuta con teorías como la del Caos, ¿pero a cuantos les es dado adentrarse en
las finezas?
Gran parte de la
tecnología se desarrolló gracias a los “elementales” Aristóteles y Newton, con
todas las fallas que puedan señalar los doctos que tienen los alcances de
refutar sus puntos de vista.
Me imagino que
para una centena de grandes maestros los métodos de razonamiento de Silman les
parecerán “elementales”, pero ¿al resto de los mortales?
Todo depende del
lector y como se ubique. Silman ha demostrado ser un interesante pensador y un
excelente transmisor de conocimientos.
Sus libros, al
menos los dos citados, me parecen de una contribución más valiosa de la que los
críticos quisieran concederle. No es un Gran Maestro (incluso la única vez que
yo jugué con él lo derroté un poco bruscamente, en el lejano año de 1975), pero
aporta más de lo que muchos GMs han aportado en la gran mar de la bibliografía
del ajedrez.
Sakaev, por su
talento y el rico entorno en que se desarrolló puede decir que agradece que los
entrenadores no le perjudicasen, pero a nuestros jóvenes jugadores iberoamericanos
el tener al más malo de los entrenadores del Club de San Petersburgo les
beneficiaría y sería realmente como un sueño para ellos.
Sistemas para elegir la jugada.
El problema de
la elección de la jugada en la partida viva y los sistemas para realizar tal
elección es el tema más importante del ajedrez, y tal vez no nada más del
ajedrez. La toma de decisiones y los métodos para llegar a ella es fundamental.
Silman en estos libros habla sobre las
propuestas de varios autores, para luego presentar la suya, con una adaptación
del de Purdy, el que fuese primer campeón mundial por correspondencia: Purdy
modificado por Silman.
Veamos:
Nunn en “Secrets of Practical Chess”.
En algunas posiciones, por ejemplo,
aquellas con un centro bloqueado, puede parecer apropiado construir un plan a
largo plazo que pueda requerir diez o veinte jugadas para ejecutarlos. Más
frecuentemente su plan será de mucho más corto alcance, durando tal vez cinco
jugadas. Esto se aplica particularmente en posiciones relativamente abiertas.
Nunn ofrece al estudiante los siguientes
tres pasos:
1. Asegurese que su plan sea
benéfico. No hay caso en ponerse una meta que no
mejore su posición. Planes mal guiados típicos son: atacar en el flanco
incorrecto del tablero, buscar cambiar la pieza equivocada; comprometerse uno
mismo con avances debilitadores de peones.
2. Asegures que su plan es
realista. No tiene caso embarcarse en un plan de
cinco jugadas si su oponente puede aguardar las primeras cuatro jugadas, y
luego parar el plan de uno haciendo una sola jugada.
3. Asegurese que su plan no
tenga errores tácticos Incluso cuando lo que
pretenda valga la pena, no servirá si su oponente lo puede matar mientras usted
está ejecutando su plan.
Nunn después añade que uno debe estar listo
a cambiar el plan propio o, por lo menos hacerle ajustes:
“si su oponente ha bloqueado el Plan A,
pero a costa de crear una debilidad en otro lugar del tablero, sería tonto
apegarse a la intención original, ignorando la nueva situación.
La mayoría de las partidas son, mas o
menos, así: los jugadores formulan una
serie de mini planes y tratan de balancear entre seguir sus propio planes y
el interferir con los del oponente.”
Jonathan Tisdall en el libro “Improve Your
Chess Now”:
§ Hable con si mismo, (no en voz alta por supuesto, ya que es contra las reglas y los
jugadores de ajedrez ya tienen una mala reputación).
§ Trate de determinar su
próxima jugada examinando una variante principal.
(Esta variante puede ser la que parezca más fuerte, o la que nos llame más la
atención, o la que sentimos se ajusta a las demandas de la posición.)
§ Procese las variantes
concretas calculadas (Dentro de los temas y
factores posicionales y usarlos para determinar que jugadas son las que
posiblemente sean relevantes. Utilice la información acumulada en su cálculo, y
trate de pasarla en forma verbal que la haga útil para posteriores búsquedas.
Describa sus hallazgos.).
§ Si su variante primaria es
insatisfactoria (calmese, retroceda, y haga una
lista abarcadora de las posibles jugadas candidato con ojos frescos.)
§ Los momentos para hacer
una lista concienzuda de jugadas candidato son muy lógicos (cuando uno hace una pausa naturalmente debido a una obvia riqueza
de alternativas, o cuando los cálculos preliminares de uno no han logrado los
resultados deseados. En posiciones agudas, tácticas, es extremadamente
importante hacer una lista abarcadora en todos esos momentos.)
§ Tenga fe en sus cálculos. (Uno puede estar equivocado, pero uno solo se tiene a si mismo para
confiar. Si uno a menudo está equivocado, esto sólo significa que uno necesita
mejorar esta habilidad, pero cuando la use, uno debe confiar en ella.
§ En partidas
predominantemente estratégicas (el proceso de
búsqueda es similar, pero el cálculo de variantes concretas será menos
importante que la discusión interna de los elementos posicionales.
Y ahora Purdy,
con modificaciones de Silman.
A. En mi turno a jugar.
1. ¿Cuales son todas las jugadas que yo
tengo que considerar?
Purdy señala que esta pregunta
puede ser incontestable en esta etapa, pero que se volverá clara tras la
pregunta cinco. ¿Así que porqué preguntarse tan rápido? Debido a que, en
algunos casos, puede haber solo una o dos posibilidades obvias, y uno puede
ahorrar tiempo ignorando el resto del sistema.
2. ¿Cómo ha cambiado la última jugada la
posición? ¿Cuáles son sus amenazas? ¿Cuáles son sus objetivos?
Siempre mantenga la posición “al día” demandandose el
saber como, y en que grado o extensión, la jugada del oponente ha cambiado las
cosas.
¡Es vital estar
atento a cualquier amenaza!
Cuando uno ve
una amenaza, la primera reacción debe ser no buscar una defensa, sino mejor
buscar una manera de ignorarla.
3.
Complete su investigación si no ya lo haya hecho.
a) Material, Note cosas tales
como pareja de alfiles, alfiles de diferente color, mayoría de peones, etc.;
b) Posiciones del rey. ¿Está uno
de los reyes expuesto? Siempre note si hay una falta de casillas de escape;
c)
Debilidades y fortalezas. Peones débiles, casillas débiles, piezas
confinadas, falta de espacio;
d) Desarrollo. Purdy considera
el valor de un tiempo equivalente a un cuarto o una tercia de un peón central,
y la mitad de un peón de flanco;
e) ¿Donde puede cada bando hacer un rompimiento o irrupción? Tras 1.e4
e6 2.d4 d5 3.e5, el punto de rompimiento del blanco es f5, mientras los del negro
son en c5 y f6.
4.¿Tengo yo una buena combinación? Para
ayudar en esto, busque posibles motivos combinacionales.
a) Geométricos.
b) Redes.
c) Jugadas saltando.
d) Zugzwang (se aplica sólo a un Final).
e) Ahogados ( se aplica sólo a un Final).
5. Si no está satisfecho que la respuesta a
4 es si, ¿cuál es mi mejor plan? (para esto, use el reconocimiento).
¿Cómo yo puedo
mejor explotar su debilidad, establecer mis fortalezas, eliminar mis
debilidades y reducir sus fortalezas?. Ahora,
cuando yo considero la primera pregunta, ¿Cuáles son todas las jugadas que yo
tengo que considerar? de nuevo, la respuesta puede estar muy lejos de ser fácil
de descubrir.
B. Estoy considerando cierta jugada.
1. Visualice esta jugada como ya hecha, firmemente.
2. ¿Me hace vulnerable a cualquier combinación?
C. Es su turno de jugar.
1. Hacer un reconocimiento, como descrito en A, para ser completado
cuando él haya hecho su jugada.
2. Visualice la posición tras esta o aquella jugada posible, y proceda
como en A.
Ahora
el método de Silman y los desbalances:
§ Tome nota de las diferencias en la posición. (por ejemplo todos los
desbalances que existen, no siendo parcial a un bando o al otro).
§ Determine el bando del tablero donde desea jugar (flanco dama,
centro o flanco de rey). Uno puede jugar solo donde un desbalance favorable o
la posibilidad de crear un desbalance favorable existe,
§ Encuentre todas las jugadas candidato (de vuelta a Kotov) que
permita a su bando hacer uso de un desbalance mayor, o una serie de
desbalances. Esto mejora sobre Kotov, quien no nos dice como encontrar jugadas
candidato Una jugada candidato debe siempre ser dirigida a los desbalances
positivos de uno, a menos que uno esté forzado a jugar jugadas puramente
defensivas.
§ Finalmente, calcule las jugadas candidato que haya escogido.
Espero que esta amplia reseña y el archivo
adjunto permitan al lector el tener una idea completa de lo que es el sistema
de Silman y la importancia de que los jugadores “comunes” cuenten con esta
herramienta básica.
Los libros de Silman reseñados aquí me
parecen muy recomendables, sobre todo para jugadores de menos de 2000 de
rating.
Seguramente su lectura les ayudará a
acceder rápidamente a los 2200.
Es posible que, posteriormente, entre los
2400 y los 2550 tuviesen que hacer una revisión completa de sus métodos de
razonamiento para continuar su camino a los 2700, pero creo que para el lector
no le es de mucha preocupación lo que harán en esos momentos.
Y además, si balancean a Slman con las
ideas de Shasin, Dorfman y algunas recomendaciones de Dvoretsky, podrán
compensar el “daño” que Silman les haga. Si tuviesen ese “problema” cuando
tengan 2500, ahora que solo llegan a menos de 2000, les recomiendo que ni se
preocupen ¡estarán felices de tener ese tipo de problemas!.
Este artículo es mucho más amplio de lo
normal, pero aún con eso recomendaría lo revisaran con cuidado y luego lo
volvieran a leer, pues creo que las referencias sobre Nunn, Tisdall y Silman
pudieran serles muy útiles.
Pronto habrá que hablar de Nikitin y
Vasiukov. Y sobre todo el primer extranjero que formó a Maestros mexicanos como
Araíza, Francisco Javer Vazquez, Asiain y otros notables: el gran maestro Boris
Kostich, “el mago de Vrbas”.